«Somos unos ciudadanos normales que no tenemos por qué soportar esta situación». Luis Etxebeste, dueño de un almacén de antigüedades en Tolosa incendiado el sábado por segunda vez en dos años, denunció ayer la «inseguridad» a la que están sometidos su familia y negocio desde finales de 2003. Etxebeste y su mujer, Carmen Olano, fueron los promotores hace algo más de tres años del partido independiente Erroizpe, formación que en la actualidad gobierna con el PNV en el Ayuntamiento guipuzcoano de Belauntza. La coalición -entre ambas suman cuatro concejales- accedió a la alcaldía tras desbancar en diciembre de 2003 a los anteriores gestores, de la plataforma afín a Batasuna Belauntzako Sustraiak -con tres ediles-.
El empresario atribuyó el ataque a una «revancha personal de una o varias personas» y aseguró que ni él ni los suyos se sienten «para nada protegidos» ante posibles acciones en su contra. Etxebeste recordó, en este sentido, cómo durante los carnavales de 2004 el local ya sufrió un incendio intencionado con pérdidas cercanas a los 600.000 euros, según Europa Press.
En su opinión, lo sucedido no puede atribuirse a Batasuna «como institución», aunque lamentó que se dé «cierta cobertura» a los saboteadores «cuando no se denuncian estos hechos como grupo político». El portavoz de Belauntzako Sustraiak, Manu Azkarate, desligó a su formación del incendio intencionado y lo atribuyó a «otras cuestiones» vinculadas con los «negocios» en los que están involucrados los dueños del almacén.
La familia Etxebeste recibió ayer muestras de apoyo de la mayoría de partidos democráticos, el Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Belauntza, que esta tarde celebrará un pleno extraordinario de repulsa. La alcaldesa y miembro de Erroizpe, Edurne Arbelegi, condenó «de la manera más enérgica posible» el ataque y censuró la «campaña de amenazas constantes» que los representantes de la candidatura independiente padecen desde hace dos años. Arbelegi reconoció haber sufrido ella misma un «acoso continuo» por parte de la izquierda abertzale desde que accedió a la Alcaldía.
La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, se sumó a las condenas y calificó a sus autores como «mafiosos». En este sentido, EA y EB creen que el ataque «dificulta un escenario de paz», mientras que el PSE exigió a Batasuna «valentía» para condenarlo. El PP, por su parte, pidió a la Diputación que «apoye» al matrimonio atacado ante la «extorsión» que padecen.