El padre de Don Celes Carovius, Luis del Olmo, está que no para. Su hijo favorito, que no acude a ningún festejo, delega en su progenitor los homenajes que le hacen. Ayer, en la Sociedad Bilbaína, los integrantes del Club Saguzar nombraron Bilbaíno del Año al popular personaje, al que cada día le ocurre alguna aventura o desventura en las páginas de EL CORREO. Asimismo hicieron una mención honorífca a la propia Sociedad Bilbaína, representada por su presidente, Federico San Sebastián, y a Juan Torres, que hasta hace escasas semanas ha sido gerente de la entidad. Recordaron, y se lo merecía, al poeta Eusebio Abásolo, fallecido hace pocos meses.
A la cena sólo faltó Carlos Bacigalupe, afectado por el reciente fallecimiento de su hermano Alberto, al que también se recordó en las conversaciones de los presentes. Estuvieron Antonio Díez Caballero, que elabora vinos de gran calidad, María Victoria Cañas, Agustín Sánchez, Emilia Coca, Cristina Hecht, María Jesús Fernández del Castillo, Begoña Ortega, Victoria Arrúe, el escritor Zigor Aldama, Luis Badosa, que lucía una original corbata, Fernando Barrio, Pilar García, Juan Manuel Gutiérrez, Concha Marco, Félix Goñi, Alfonso Carlos Saiz Valdivielso, María Luisa Bernuy y María Zayas.
Acudieron a la cena, con el propósito de crear, dentro de un ordenado desmadre, un clima de culta convivencia, Luis Ausín, Dori Andrés, Alfonso Ausín, Ignacio Grassa, Gregorio Uribe-Etxebarria, Marisa Jiménez, Javier Elorrieta, Alfonso Gómez Guadalupe, Rosario Fernández Urcelay, Miguel Flores, Tere Damborenea, el relojero Santos Alonso, José Ramón Blanco, Antonio Hormaecche, Begoña Lazcano,José Bustamante, Blanca Esparza, Porola Anduiza, Carmen Tobalina, José Madrazo, Rosario Mateo, Eduardo Guevara, Carmen Mendoza, Modesto Martínez, Maite Bilbao, Alicia Gutiérrez, Javier Flor y José Ignacio Rodríguez.