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Sábado, 21 de enero de 2006
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DEPORTES
ALAVÉS
Oliva dice ahora que «no hay un cambio sustancial» con su llegada al banquillo
El técnico se pliega al modelo de Piterman y afirma que no ha querido «forzar la situación» con el presidente «Lo que ha variado son mis palabras en los medios»
OLIVA abandona la sala de prensa de Mendizorroza después de su comparecencia. / IOSU ONANDIA
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Juan Carlos Oliva inició la semana al ataque y la acabó ayer debajo de los palos. Pensativo y por momentos con la mirada perdida, el entrenador del Alavés salió como pudo de una comparecencia pública marcada por la inaudita desautorización pública a su labor realizada un día antes por Dmitry Piterman. El nuevo técnico acabó por asumir que tras su incorporación al banquillo «no ha habido un cambio sustancial» en el modelo de trabajo. Se plegó así a las exigencias del presidente, pese a que sus declaraciones recientes apuntaban en la dirección opuesta y hablaban incluso de dimisión en caso de existir injerencias deportivas por parte del máximo accionista de la entidad.

Oliva aportó su «reflexión» y solicitó que no se hicieran después preguntas sobre esta polémica, algo que fue respetado. En cualquier caso, las manifestaciones en las que Piterman aseguraba que el preparador «no tiene autonomía ni plenos poderes» en el equipo y la afirmación de que había influido en la alineación de Riazor le dejaban escaso o nulo margen de maniobra. Se limitó, por tanto, a explicar el funcionamiento del cuerpo técnico, del que formaba parte como segundo entrenador desde el inicio de temporada. «Todos consensuábamos las ideas y Chuchi Cos, finalmente, tomaba la decisión. Eso, como dice Dmitry, no ha cambiado», subrayó. También dijo Piterman un día antes que si él decide que un jugador -habló de Andrea Orlandi- tiene que formar parte de la alineación «por razones deportivas o económicas, jugará».

«Literalmente»

El cambio real que a juicio de Oliva ha suscitado la intervención del presidente radica en las «palabras» que ha utilizado esta semana «en los medios». Tras reconocer que se han publicado «literalmente» sus declaraciones y hacerse «responsable» de ellas -el presidente habló, sin embargo, de frases «fuera de contexto»-, el técnico sí lamentó que se interpretasen «de forma repetida» como un «pulso» a su superior. «Nunca he tenido un problema con él ni tengo que forzarlo absolutamente en niguna situación», precisó, en unas manifestaciones que desprendieron un aroma de arrepentimiento ante las consecuencias de lo que parece un exceso verbal si realmente, como aseguró Piterman, el poder de decisión del técnico es limitado.

Oliva abundó en el capítulo de la repercusión mediática de sus declaraciones para aclarar la reacción del presidente. «Igual, indirectamente, han servido para que se realicen comentarios desprestigiando el trabajo anterior, cuando yo respeto el del entrenador saliente. Por eso creo que Dmitry salió ayer -por el jueves-», matizó. Eso sí, el técnico se guardó de responder directamente al presidente en cualquiera de las duras críticas recibidas.

«Se ha magnificado»

Por el contrario, Oliva insistió en que se ha «magnificado» su protagonismo en la victoria de Riazor. «Hay otros técnicos y sobre todo los jugadores, principales responsables del cambio en el trabajo», apuntó. En realidad y pese a que la decisión final a la hora de elaborar las alineaciones no parece haber cambiado, es un hecho que la plantilla respalda el relevo de Oliva por Cos y que algo ha variado.

Y es que el equipo ha comenzado a entrenar «mejor», según han reconocido sus propios integrantes, y Piterman quedó la pasada semana en un segundo plano durante las sesiones preparatorias de Ibaia. Aunque más allá de estos detalles, la plantilla parece creer ahora en el técnico y en su planificación, quizás la verdadera llave para activar el rendimiento de un plantel antes abatido por los malos resultados.

Para Oliva, su única responsabilidad ha sido «aportar una filosofía. Cada técnico tiene la suya», recalcó. También pidió «tiempo» para que cuando acabe la temporada, «ojalá con el equipo salvado», se pueda realizar una valoración sobre «mi trabajo, mi carácter y mi personalidad».

Agradeció los elogios recibidos «en la última semana» y admitió que podía encajar «grandes críticas» por su marcha atrás tras las declaraciones del inicio de la semana. En este sentido subrayó que los principios a los que ha hecho referencia -dignidad- «son personales, profesionales, pero sobre todo privados».



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