La larga campaña electoral por la presidencia de México arrancó el jueves teniendo como favorito -un 34%- al izquierdista ex alcalde de la capital de la nación, Andrés Manuel López Obrador, y una novedad: será vigilada desde febrero hasta el 2 de julio, día de las votaciones, por 30.000 observadores internacionales.
Entre los otros dos candidatos más posibilidades de suceder a Vicente Fox se encuentran Felipe Calderón, que milita en el gobernante Partido de Acción Nacional (PAN) y Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que dirigió el país durante 71 años ininterrumpidos. Según una encuesta del diario 'Reforma', el segundo es Calderón con el 26% de los apoyos, seguido por Madrazo, que aglutina el 22%.
Integrantes del Comité Técnico de Evaluación del Fondo de Apoyo a la Observación Electoral 2006, dependiente de Naciones Unidas, señalaron que, aún con menos personal que en 2000 (90.000), este proceso será más vigilado, ya que incluso se supervisará el voto en el extranjero.
El más madrugador fue Calderón. A las doce y un minuto pronunció un breve discurso desde su oficina de campaña: «No quiero perder tiempo. La alianza de los mexicanos va a dedicar toda su energía, todo su tiempo, a emprender una campaña a favor de la renovación democrática».
«Con las manos limpias»
Rodeado de familiares, amigos y algunos simpatizantes presentó oficialmente su nuevo lema: 'Valor y Pasión por México'. El candidato del PAN se presenta como un hombre familiar, honesto y «con las manos limpias», con voluntad para acabar con la pobreza y evitar que los mexicanos emigren a Estados Unidos mediante la creación de empleo y aumentando los salarios.
El preferido en los sondeos de opinión, López Obrador, tampoco perdió el tiempo. A las 6 de la mañana, arrancó con su propio programa de televisión, 'La Otra Versión'. El primer viaje de su campaña oficial fue a Metlatonoc, una de las zonas más pobres del país situada en el Estado de Guerrero. «Voy a respetar a todo el mundo, pero los pobres y olvidados de México tendrán un trato preferencial», dijo.
También Madrazo quiere conquistar a los pobres y recuperar el poder que su partido perdió ante Fox. Fue a Ecatepec, un barrio pobre del Distrito Federal. Ante unos 50.000 seguidores aseguró: «Vamos a ganar porque no queremos radicalismos en materia económica ni social».