La Sociedad Española de Ornitología SEO/Birdlife, la agrupación medioambiental Izate y la sociedad ornitológica Lanius presentarán de forma «inminente» un recurso contencioso administrativo en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra la caza de palomas torcaces en contrapasa. Como medida cautelar pedirán la suspensión de la campaña cinegética, que en Vizcaya empieza el 12 de febrero y se prolonga hasta el 26 de marzo.
En Guipúzcoa, la institución foral decidió suspenderla tras la sentencia dictada en junio por el Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo. El fallo establece que la caza de palomas torcaces durante el trayecto de regreso a sus lugares de cría vulnera la directiva de aves y es una «prórroga innecesaria» del periodo ordinario de capturas. Esto contradice las resoluciones anteriores del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco y el Supremo, que autorizaron la contrapasa.
Aunque la sentencia de la UE sólo hace alusión a Guipúzcoa, los ornitólogos consideran que «en Vizcaya debe tener la misma virtualidad, porque los valores que protege son análogos». La Diputación vizcaína sostiene que la temporada es distinta en ambos territorios y que tiene «escasa incidencia» en la conservación de la especie, que no está amenazada.
Hasta 2.000 capturas
El cupo permitido es de cuatro ejemplares por cazador y día, con un máximo de 2.000 capturas en toda la temporada. Se han habilitado 43 líneas de pase en once municipios, la mayoría en Urdaibai. Uno de los argumentos de los ornitólogos para oponerse a la campaña es que todas estas localidades, salvo Berriatua y Ondarroa, «son frecuentadas por la paloma migratoria también en otoño, y se permite su caza en el periodo normal».
La sentencia del Tribunal de Luxemburgo contemplaba la posibilidad de permitir las capturas en caso de que «no haya otra solución satisfactoria» para los cazadores, algo que en su opinión no se cumple porque existe otro periodo autorizado. Los tres colectivos, que también presentarán una queja ante la Unión Europea, afirman que si finalmente se lleva a cabo la campaña de este año se producirán daños «de imposible o difícil reparación». Sus detractores creen que la contrapasa «ha dejado de ser una tradición aislada y poco significativa» e interfiere en el proceso de cría de otras especies. «En bastantes puestos, los cazadores se suben a estructuras que sobrepasan la altura de los pinos», describen.