Michael Schumacher ansía «volver a la cumbre» en esta temporada con el nuevo Ferrari, presentado ayer en Mugello. El heptacampeón mundial espera borrar así un año negro como el 2005, cuando la mítica 'Scudería' perdió tanto el título de pilotos como el Mundial de constructores; el primero en favor de Fernando Alonso, y el segundo para gloria de Renault.
La jornada de presentación del nuevo modelo estuvo marcada por el frío glacial. Con estas extremas temperaturas, el piloto alemán dio varias decenas de vueltas a la pista toscana. Sus evoluciones fueron seguidas por cientos de periodistas procedentes de todo el mundo para asistir al esperado momento del bautizo del bólido, que recibirá el nombre de 248 F1.
El nuevo Fórmula 1 ya había efectuado sus primeras vueltas, a puerta cerrada, en el circuito privado que la otrora dominadora del circuito mundial posee en Maranello. Con un nuevo motor V8 de 2,4 litros y neumáticos mixtos, el coche pesa menos, es más compacto y más corto que los anteriores monoplazas.
De esta forma, las sensaciones positivas fueron la tónica dominante en los miembros del equipo italiano. «Estamos muy satisfechos de los resultados del nuevo vehículo, que es más ligero, con las suspensiones totalmente revisadas», dijo Aldo Costa, ingeniero de Ferrari. «Empezamos el nuevo año con un motor totalmente diferente. La competencia será dura durante esta temporada», añadió Paolo Martinelli, otro miembro del equipo italiano.
«Gran determinación»
De esta manera, la 'Scudería' inicia el año 2006 con ánimos renovados tras su fatal campaña pasada, en la que sólo consiguió una victoria en las 15 pruebas disputadas. «Vamos a afrontar la temporada con gran determinación para volver a la cumbre. Tenemos el bólido, tenemos los pilotos, los recursos y, por tanto, no hay ninguna excusa para no volver allí de donde venimos», ratificó Jean Todt, director deportivo del equipo italiano.
Y sus palabras encontraron refrendo en el piloto estrella de su grupo. «Vamos a hacer todo lo necesario para que 2005 no sea más que una excepción» en el palmarés de Ferrari, prometió Michael Schumacher, que dijo no sentirse preocupado ante la nueva oleada de pilotos que surgen en el panorama de la Fórmula 1. «No tengo la sensación de ser un 'viejo'. El 248 F1 es prometedor. Es pronto todavía, pero el coche es bueno y competitivo», describió.
Mientras, el brasileño Felipe Massa, nuevo compañero del heptacampeón en sustitución de su compatriota Barrichello, prometió «hacer lo máximo».