El grupo DaimlerChrysler suprimirá 6.000 empleos administrativos durante los próximos tres años, lo que representa el 20% del personal con el que cuenta en ese área en todo el mundo. La medida, con la que el gigante del automóvil pretende ahorrar 1.500 millones de euros cada ejercicio, se enmarca en un plan trienal para aligerar su estructura y reducir costes.
El recorte engrosa la lista de despidos ya anunciada por el fabricante para afrontar la crisis del sector. El pasado año anunció la eliminación de 8.500 puestos de trabajo en sus plantas alemanas. En esta ocasión, la destrucción de los 6.000 puestos se centrará principalmente en este país -donde desaparecerán unos 2.400 empleos- y en Estados Unidos, donde el ajuste afectará al 25% de la plantilla administrativa. No se descarta que también pueda afectar a sus instalaciones en España. A los trabajadores de la factoría que la multinacional tiene en Vitoria no se les ha comunicado, por ahora, ninguna decisión al respecto.
Los mercados financieros recibieron ayer positivamente la determinación de DaimlerChrysler. Sus acciones se dispararon un 3,8% en la Bolsa de Fráncfort, hasta alcanzar los 44,28 euros. Al cierre de las bolsas europeas, las acciones del grupo sumaban un 4,31% en Nueva York, hasta los 54,49 dólares.
Mejorar la rentabilidad
El drástico recorte fue hecha público ayer tras una reunión del comité de vigilancia del consorcio automovilístico a través de un lacónico comunicado. En él, la empresa señala que la medida tiene como objetivo poner en marcha un nuevo modelo administrativo para «reforzar la competitividad y mejorar la rentabilidad».
El aligeramiento de la plantilla, que se suma a otras medidas, le permitirá reducir los costes en la administración en unos 1.500 millones de euros al año. No obstante, la compañía deberá desembolsar unos 2.000 millones en concepto de indemnizaciones.
El plana aprobado ayer también incluye la reducción del consejo de administración, que quedará integrado por nueve miembros, en lugar de los doce actuales. Asímismo, la sede del consorcio será trasladada de Möhrigen a Untertürkheim, dos localidades ubicadas en las cercanías de Stuttgart.
«Se trata de eliminar un doble capacidad entre el nivel operativo. El consorcio para obtener procesos de decisión más flexibles y rápidos», afirmó el presidente del consejo de administración, Dieter Zetsche, quien accedió al cargo el 1 de enero pasado y que con la nueva reestructuración de la cúpula directiva tendrá la doble función de presidente del consorcio y jefe de la marca Mercedes Benz en Alemania.