Al menos seis personas murieron ayer y más de cuarenta resultaron heridas al estallar dos artefactos en la ciudad iraní de Ahwaz, capital de la rica provincia petrolera Juzestán, cerca de la frontera con Irak.
Según informó la agencia oficial IRNA, la primera explosión sacudió el edificio del departamento de Recursos Naturales a las 10.15 horas -dos y media menos en España-. Otro artefacto fue detonado poco después en las inmediaciones de una sucursal bancaria, y fue el que causó las víctimas mortales. Los heridos, uno de los cuales se encuentra en estado crítico, fueron trasladados a diferentes hospitales de la ciudad.
Ahwaz, capital de la provincia petrolera del Juzetan, ha sido escenario en los últimos meses de enfrentamientos entre la población árabe, mayoritaria en esta región fronteriza, y las autoridades centrales persas.
La comunidad árabe denuncia que el Gobierno de Teherán ha diseñado un plan para «desarabizar» esta zona, de alto valor estratégico, ya que bajo su subsuelo se encuentran gran parte de las ricas reservas petroleras probadas de Irán, segundo país productor de crudo del mundo.
En abril, las protestas concluyeron con la muerte de cinco personas en enfrentamientos entre la Policía y grupos de manifestantes. Dos meses después, siete personas murieron en un atentado con bomba, y en octubre perdieron la vida seis más en otro atentado aún no esclarecido.
El régimen de los ayatolás ha denunciado que el brote de violencia en la zona ha sido animado por las tropas británicas desplegadas en la vecina provincia iraquí de Basora, extremo que ha negado el Gobierno de Londres.