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Miércoles, 25 de enero de 2006
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POLÍTICA
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Rajoy frena 'in extremis' la dimisión de Piqué y evita una crisis en el PP por el Estatut
El dirigente catalán amenazó con dejar el cargo tras ser desautorizado El líder popular le dio su «pleno apoyo», pero insistió en que el texto «sigue siendo inaceptable»
EN MADRID. Ángel Acebes y Josep Piqué coincidieron ayer en la conferencia que ofreció Mariano Rajoy por la mañana en el Forum Europa. / EFE
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El presidente del PP, Mariano Rajoy, consiguió frenar anoche la dimisión del líder del partido en Cataluña, Josep Piqué, que había amenazado con dejar el cargo al sentirse desautorizado por la dirección nacional. La cúpula del partido rechazó el lunes por boca de Ángel Acebes sus tesis a favor de negociar el Estatut con socialistas y nacionalistas, sobre la base del acuerdo alcanzado por José Luis Rodríguez Zapatero y Artur Mas. Rajoy y Piqué mantuvieron una reunión hasta última hora de la tarde, en la cual el dirigente catalán decidió mantenerse en el puesto, según informaron fuentes del PP autonómico y de la dirección nacional del partido.

Piqué ni siquiera llegó a concretar su amenaza y no presentó la dimisión a su presidente. «No ha hecho falta. Se conocen desde hace mucho tiempo y se han entendido enseguida», afirmó un portavoz oficial del PP al término de la entrevista, calificada de «cordial y sincera». La conversación, de más de tres horas, se centró en la búsqueda de una estrategia política sobre el Estatuto para evitar que vuelvan a surgir discrepancias entre la organización en Cataluña y la línea oficial.

Fuentes cercanas al político catalán confirmaron su satisfacción por el tono del encuentro, en el que Rajoy habría transmitido a Piqué su «comprensión» hacia las «dificultades» que tiene en Cataluña con el debate del Estatut. El político catalán consiguió, asimismo, el apoyo del presidente a sus tesis para que las posiciones oficiales del partido, en algunos capítulos, puedan ser defendidas desde el PP de Cataluña y no desde Madrid.

Uno de los motivos que llevaron a Piqué a plantearse la dimisión fue el rechazo de la dirección nacional a su petición de un mayor protagonismo de la organización catalana. En concreto, pidió que fuera el PP de Cataluña el que defendiera, en exclusiva y en catalán, las posiciones críticas del PP al Estatut en el capítulo referido a la lengua. Aunque éste y otros desencuentros estuvieron en el origen de la crisis, ésta explotó tras la fulminante desautorización de la que Josep Piqué fue objeto el lunes por parte del secretario general, Ángel Acebes.

El espaldarazo que le había dado el presidente de su partido en el Foro de la Nueva Economía, ayer mismo por la mañana, no le bastó a Piqué. Según comentó al término del desayuno, le pareció un apoyo «insuficiente» y «demasiado tarde». Movido por este descontento, transmitió a sus interlocutores su intención de presentar la dimisión si Rajoy no admitía sus planteamientos sobre la estrategia a seguir en la cita prevista para la tarde.

«Piqué es el líder del PP en Cataluña y lo será mientras los ciudadanos catalanes quieran», había dicho Rajoy en el coloquio del foro. Sin embargo, lejos de elogiar el papel del dirigente catalán en el debate estatutario, destacó su trabajo en otros asuntos en el Parlamento autonómico. «Tiene mi pleno apoyo», enfatizó. Pero este aval explícito entró en clara contradicción con su discurso previo sobre el Estatuto catalán, en el que mantuvo posiciones claramente divergentes de las de Piqué. «La posición del PP es la que acabo de expresar», puntualizó Rajoy, quien insistió en que la reforma estatutaria «sigue siendo inaceptable», por «inconstitucional» y «rupturista».

Las declaraciones

Horas antes de que los órganos de dirección del PP debatieran sobre la estrategia a seguir después del acuerdo del PSOE y CIU, el lunes por la mañana, el presidente del partido en Cataluña y, casi al mismo tiempo, su 'mano derecha' y portavoz parlamentario, Francesc Vendrell, defendieron la posibilidad de entrar a negociar la reforma del Estatuto con los demás partidos.

«Al final, de alguna manera, se nos va dando la razón», dijo Piqué en una emisora de radio. Consideró que la solución que se le ha dado a la definición de nación para Cataluña -manteniendo en el articulado el término 'nacionalidad'- deja el texto «como está en el Estatuto vigente», y sobre el incremento de los recursos financieros señaló que se propone «una cosa que desde el PP venimos solicitando desde hace mucho tiempo».

La desautorización de Ángel Acebes llegaría en la misma mañana, cuando dijo que los dirigentes catalanes se habían equivocado y amenazó con su exclusión de la tramitación parlamentaria del Estatut. Las intempestivas palabras del 'número dos' del PP respondían a una conversación previa con Rajoy.

Sin matices

En la reunión de 'maitines' de la mañana del lunes, Piqué pudo comprobar que sus compañeros seguían defendiendo el rechazo sin matices al Estatuto. Asistentes a este encuentro aseguran que el dirigente catalán no dio la batalla en defensa de sus posiciones proclives a entrar en la negociación.

Desde el entorno de Piqué, se explica que no encontró apoyos a sus tesis y se sintió solo ante el abismo entre sus posiciones y las de la dirección de su partido. Las mismas fuentes aseguran que ayer por la mañana persistían los problemas «de fondo», que habrían de resolverse en el encuentro vespertino.

En medios cercanos a Rajoy causó sorpresa la amenaza de dimisión del político catalán, así como su actuación de los últimos días. «Sólo nos explicamos que haga esto porque quiere irse y presentarse como una víctima para justificar su decisión», explicó un alto miembro de la dirección. «Ha sido él el que nos ha colocado en una situación que ya es insostenible y sólo él ha generado la expectativa de dimisión, de manera que, pase lo que pase, el coste será altísimo», apuntó. Entre los dirigentes del PP que asistieron al desayuno del foro en el que participó ayer Rajoy, se podía percibir un clima abiertamente crítico con las posiciones de Piqué.

Su decisión de continuar en el cargo fue acogida con «alivio» por dirigentes del PP catalán. «Nos hemos quitado un peso de encima», admitieron, aunque mantienen la «incertidumbre» acerca de si cambiará o no a partir de ahora la relación con la dirección nacional, y su papel en la definición de la estrategia ante la reforma autonómica.



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