El ex director de Inmigración del Gobierno vasco Omer Oke reconoció ayer en un comunicado que es propietario de una agencia de viajes en el centro de Bilbao desde mayo del año pasado y pidió sus más «sinceras disculpas» en el caso de haber cometido «un error», aunque aclaró que siempre ha obrado «de buena fe». El ex alto cargo de la Administración vasca, que figura como socio en otras dos compañías inscritas en el Registro Mercantil, admitió que, al menos durante medio año, compatibilizó su responsabilidad pública con el mantenimiento de una oficina especializada en destinos a África.
Omer Oke subrayó que la delegación de Zafiro Tours que abrió en el distrito de Indautxu «jamás mantuvo relaciones comerciales» con ninguna institución autonómica. En medio de la polémica, el consejero de Asuntos Sociales, Javier Madrazo, que comunicó ayer el nombramiento del abogado peruano Roberto Marro para desempeñar el cargo que ha ocupado Oke durante más de cuatro años, rehusó de nuevo pronunciarse sobre el caso.
Responsables de su departamento explicaron que el líder de IU, que anteayer adujo que el ex director de Inmigración no le informó «en ningún momento» del funcionamiento de este negocio, «ha dicho todo lo que tenía que decir. No hay nada nuevo», remarcaron las mismas fuentes.
11.00 euros más IVA
En el comunicado firmado por Omer Oke, éste asegura que el pasado mayo adquirió, «por un importe de 11.000 euros, más el IVA correspondiente», el canon de apertura de franquicia de Viajes Zafiro Tours, empresa que cuenta con más de 350 sucursales en España. Pese a que la Ley de Gobierno establece un régimen de incompatibilidades muy severo para el lehendakari, consejeros y viceconsejeros y altos cargos -incluidos los directores-, Omer Oke admitió que «desde mayo ejerce el derecho de franquicia». La sucursal que inauguró en julio y en la que se encontraba el pasado viernes se trata de un local alquilado de 27 metros cuadrados.
El ex director de Inmigración asegura, además, que ninguna de las otras dos sociedades en las que figura como socio «estaba operativa» en 2001, cuando se incorporó al Ejecutivo autónomo. Iraun Ici, dedicada a la realización de programas de cooperación y voluntariado en países en vías de desarrollo, «no ha realizado ninguna actividad en los últimos cinco años y se halla en situación de baja provisional», según recoge un certificado del Departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación de Vizcaya. La otra firma -Imexcor XXI S.L., que comercializa productos textiles y de algodón- se dio de baja en el Impuesto de Actividades Económicas en 1999, año de que data su última declaración del IVA, mientras que la última declaración del Impuesto de Sociedades se remonta a 1998, informaron desde la Hacienda guipuzcoana.
El primer africano que accedió a un cargo de relevancia en el Gobierno vasco insiste en que «si hubiese cometido un error, ha sido, en todo momento, involuntario y fruto del desconocimiento». Por eso, reafirma su convicción de que siempre actuó de «buena fe» y que «jamás» emprendería ninguna iniciativa que «no se ajustase a la ética y la legalidad».
El comunicado subraya que su oficina de viajes «no ha mantenido relación comercial alguna ni con el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales, ni con el Gobierno vasco, ni con ninguna otra administración pública» del País Vasco. Omer Oke volvió a reiterar ayer «motivos personales» para justificar su marcha de la Dirección de Inmigración y expresó su deseo de reincorporarse a Cáritas.