Un equipo de investigadores japoneses ha perforado la capa de hielo del Polo Sur hasta superar los tres kilómetros de profundidad, para indagar en los misterios de los glaciares y el cambio climático. El Ministerio de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología nipón anunció ayer que las muestras de hielo del fondo de la sima podrían tener un millón de años, las más antiguas logradas jamás. Los testigos extraídos por la base antártica Dome C de la Unión Europea eran hasta ahora, con 800.000 años, los más antiguos.
La base japonesa Dome Fuji, inaugurada en enero de 1995, se halla en una de las cimas de la zona oriental del Polo Sur, a 3.810 metros sobre el nivel del mar y a un kilómetro al sur del destacamento principal nipón en el continente antártico. Un responsable ministerial informó ayer de que el equipo de científicos alcanzó a las 17.22 horas del martes la profundidad de 3.028,52 metros y poco después detuvo las labores de extracción pese a quedarse a escasos metros de la roca. En esa cota, finaliza el proyecto japonés de tres años cuyo objetivo era alcanzar ese punto de observación «histórico», según el director de la expedición, Kazuyuki Shiraishi. «Estamos muy satisfechos porque hemos podido sacar una muestra en una zona muy cercana a nuestro principal objetivo», afirmó el investigador.
Para alcanzar tal profundidad, los 14 miembros de la expedición, que abordaron la tercera fase de la perforación en noviembre, se dividieron en tres grupos y se turnaron para trabajar las 24 horas. El director del Instituto Nacional de Investigaciones Polares, Yoshiyuki Fujii, señaló que «mereció la pena el esfuerzo» pese a haberse quedado tan cerca de la superficie rocosa, por lo que agregó que quisiera seguir perforando en verano. Anunció que comenzará a analizar las muestras cuando lleguen a Japón en abril, después de una larga travesía en el rompehielos 'Shirase', de 11.600 toneladas.
Era cuaternaria
Los científicos estiman que el hielo recogido de la zona más inferior pertenece al comienzo del ciclo glaciar de la era Cuaternaria, que se inició hace 1,64 millones de años. Es durante este periodo, que dura hasta nuestros días, cuando aparece el hombre y se extinguen grandes especies tanto vegetales como animales, y son aves y mamíferos los que pasan a dominar la Tierra.
Los nipones esperan que los análisis del aire que contiene el hielo les ayuden a progresar en el estudio de los cambios de temperaturas, a registrar los niveles de dióxido de carbono del pasado y a detectar alteraciones de la actividad solar y la evolución orgánica.