El Ayuntamiento de Bilbao cortará al tráfico a partir de mañana la calle Buenos Aires para llevar a cabo la sustitución integral de la red de alcantarillado. Las obras, que se realizarán en el tramo comprendido entre la Gran Vía y Colón de Larreategi sin afectar al tranvía, se desarrollarán en un único plazo de dos meses y supondrán una inversión de 1.500.000 euros.
El Consistorio detectó una avería en el sistema de aguas el pasado 29 de diciembre, que obligó a cerrar de forma «urgente» el vial ante el riesgo de hundimientos en la calzada. La incidencia se reparó de forma provisional al tratarse de unas fechas con gran afluencia de gente. «Colocamos parches pero ha llegado el momento de renovarlo ya que la situación va a peor», expresó ayer el concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas. Tras constatar el «deficiente estado» de la galería, los responsables municipales se han decantado por sustituirla por una conducción de similar capacidad. Los trabajos a cielo abierto, que se iniciarán mañana a las 8.00 horas, consistirán en la excavación de una zanja de 120 metros de longitud con profundidades de entre 3,80 y 5,50 metros. A la altura de Ledesma se interceptará la galería actual, de más de cien años de antigüedad, procediéndose al cambio de la misma, así como a la realización de todos los injertos de sumideros.
Aprovechando el corte de Buenos Aires, la empresa contratada por el Ayuntamiento para renovar la red de aguas en esta calle procederá, asimismo, a reparar los desperfectos causados el año pasado en la zona, cuando los operarios perforaron por error dos tuberías. Tanto la que se sitúa en el campo de actuación municipal como la segunda, que se encuentra bajo la plataforma del tranvía cercana a Ledesma, se sellarán mediante tecnología subterránea. En este caso, «la compañía asume los gastos de la reparación», señaló la directora de Aguas, Noelia Izquierdo.
Cambios circulatorios
Estas actuaciones supondrán «importantes afecciones» en el tráfico rodado. Los cambios más destacados se sitúan en Alameda Mazarredo, cuyo tramo comprendido entre la Gran Vía e Ibáñez de Bilbao tendrá doble sentido de circulación. De esta forma, los vehículos procedentes de Zabalburu deberán desviarse por esta calle si desean acceder al puente del Ayuntamiento. El Arenal sufrirá también diversas modificaciones. Los accesos a esta zona sólo podrán realizarse a través de Ernesto Erkoreka, mientras que los coches procedentes de La Ribera deberán desviarse por el puente de La Merced. Este último cambio tiene como objetivo «evitar el colapso» en torno a la calle Navarra, que se será de doble dirección para taxis y transporte público, ya que un total de 18 líneas de Bilbobus, 03, 56, 77, 26 y 40, entre otras, modificarán su recorrido habitual de Buenos Aires por el puente de El Arenal.
Por último, Ledesma quedará configurada como calle sin salida en el tramo Buenos Aires-Berastegi, acotándose el aparcamiento de los números pares para su uso bidireccional. El Consistorio suplirá el recorte de plazas de estacionamiento habilitando un sector de OTA verde en el carril izquierdo de Ibáñez de Bilbao.