El Gobierno vasco ha realizado hoy un llamamiento para que los atentados perpetrados en Balmaseda y Murguía no se vean como "de menor trascendencia" y ha opinado que generan "frustración" porque "ETA trasmite su voluntad de seguir utilizando la violencia, el chantaje y la extorsión". En un comunicado, el Gobierno de Vitoria ha condenado ambos ataques y denunció que los "silencios" y "actuaciones calculadas" de la organización terrorista sólo provocan "indignación y frustración en la sociedad vasca, que está harta de la violencia de ETA".
En ese sentido, el Ejecutivo de Ibarretxe ha emplazado a la ciudadanía vasca a no creer que ambos atentados son de "menor trascendencia", ya que "son radicalmente opuestos a la defensa de la paz y a la defensa de los derechos humanos para todas las personas".
La Diputación Foral de Vizcaya también ha condenado "enérgicamente" ambos atentados a la vez que ha advertido de que mientras persistan actuaciones como éstas, "no se puede hablar de proceso de paz". En un comunicado, la institución foral emplazó a "la denominada izquierda abertzale" a "cumplir su compromiso de sacar el conflicto de las calles y llevarlo a una mesa política" ya que, según ha recordado, "no se puede hablar de proceso de paz mientras exista violencia, extorsión y amenazas".
El diputado general de Álava, Ramón Rabanera, ha considerado que "no nos vale que algunos intenten decir que la violencia de baja intensidad puede ser prólogo de otras cosas", ya que la organización terrorista "está ahí" y ante ella hay que aplicar "con toda fortaleza todas las herramientas de las que dispone el Estado de Derecho". Rabanera ha advertido de que los ataques de ETA demuestrna que "no hay que bajar la guardia bajo ningún punto de vista". Esta situación, a su juicio, evidencia que "ETA está presente y nos está advirtiendo de que está ahí".
El presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, ha mostrado su esperanza en que los artefactos explosivos "no sean las buenas noticias que anunciaron hace unos días algunos", en referencia al portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi. Imaz manifestó que "la sociedad vasca tiene una exigencia muy clara y muy firme" y es que "ETA desaparezca, de una vez por todas".
"No es ya momento de discursos vacíos, no es momento de marear la perdiz y no es momento de confusión, sino que es momento de decir con claridad que ETA debe desaparecer absolutamente de la escena para que la sociedad vasca pueda trabajar y los partidos políticos podamos trabajar en un horizonte de convivencia y de normalización política", ha añadido.
El secretario general del PSE-EE, Patxi López, ha reiterado que no habrá un proceso de paz ni una mesa de partidos mientras ETA siga actuando. En una rueda de prensa celebrada en Bilbao, López ha dicho que lo importante al analizar estos dos atentados no es que sea "terrorismo de baja intensidad", sino que sigue "la existencia de una banda terrorista que niega la esperanza de la sociedad, que quiere empezar de verdad un proceso de paz".
"No habrá un proceso tutelado por quien practica la violencia ni el Estado de Derecho y la democracia están dispuestos a pagar ningún precio por la paz; el cese de la violencia es un requisito previo e imprescindible para avanzar", ha aseverado el dirigente socialista.
El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, ha asegurado que, con las explosiones, "la realidad se impone sobre quienes hablan de un proceso de paz". En un comunicado de condena de estos atentados, Barreda ha destacado que "ETA-Batasuna no ha dado un solo paso que evidencie renuncia al terrorismo y a la presión ilegítima sobre la sociedad democrática".
El dirigente del PP ha considerado que "la realidad de las bombas y de los atentados se impone sobre quienes se empeñan erróneamente en hablar de un supuesto proceso de paz o de una rectificación de ETA-Batasuna". "Los atentados, la extorsión a los empresarios, el robo de material explosivo, las acciones de terrorismo callejero, los homenajes a etarras, las manifestaciones y la celebración de actos políticos tolerados son todo parte de lo mismo, de la amenaza y el chantaje que los terroristas pretenden imponer a esta sociedad, aprovechando la debilidad de los gobiernos que deben combatirles", ha añadido.
El presidente del TSJPV, Fernando Ruiz Piñeiro, ha condenado, en nombre de la Sala de Gobierno del alto Tribunal vasco, el atentado contra el Juzgado de Balmaseda y ha considerado que va dirigido "a menoscabar la independencia judicial y perturbar el normal ejercicio de la función jurisdiccional".
Ruiz Piñeiro ha trasladado su "solidaridad y apoyo" al juez de Primera Instancia e Instrucción de Balmaseda, así como al secretario judicial, al fiscal y al personal de la Administración de Justicia, que trabajan en el órgano jurisdiccional, y se ha mostrado convencido de que "continuarán desempeñando su labor con la máxima profesionalidad y entrega".
El secretariado de Jueces para la Democracia ha asegurado que la judicatura y los trabajadores de la administración de Justicia del País Vasco no se dejarán "amedrentar" por quienes "quieren sustituir el orden democrático por la barbarie de la violencia". En un comunicado, JpD manifestó que ninguna bomba podrá "con la razón democrática, con la justicia y con el compromiso por la tutela de los derechos fundamentales, que es la función del Poder Judicial".