El Correo Digital
Jueves, 26 de enero de 2006
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CICLISMO
 
EDICIÓN IMPRESA
 
SENTIRSE CICLISTA. Mayo quiere recuperar esta temporada la gran imagen que dejó en el Tour de 2003. / TELEPRESS
CICLISMO
Entre el Mayo que fue y el que es hay una distancia de casi dos años. El que fue, el ciclista vasco más excitante de su generación, se quedó en el Mont Ventoux, su cima, allí donde laminó a Armstrong. Sonó como una detonación: Mayo, el escalador deseado, la promesa de un éxito.... Desde entonces, sin embargo, su carrera ha quedado en puntos suspensivos. Lesiones, caídas, enfermedades y algún desencuentro con su equipo convirtieron a la estrella en un borrador de ciclista. Por eso, ahora su objetivo es enfundarse de nuevo la imagen que dejó en el Tour de 2003 (ganador en Alpe d'Huez) y en 40 días mágicos de 2004 (victorias en Alcobendas, Naranco, Vuelta a Asturias y Dauphiné): «Quiero volver a sentirme ciclista otra vez», repetía durante la pasada concentración del Euskaltel-Euskadi en Benidorm.
 
 

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