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Jueves, 26 de enero de 2006
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CULTURA
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La familia de Gérard Schneider trae a Bilbao los cuadros que guarda de él
El guerrero (1935-36).
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Gérard Schneider, pintor francés ya desaparecido, pasa por ser «uno de los pioneros de la llamada abstracción lírica», según el experto Nicolás Morales, comisario de la primera muestra que se le dedica en España, abierta ayer el público en la Sala de la BBK, de Bilbao (Gran Vía, 32), aunque el artista murió hace ya 20 años. Sus flirteos muy anteriores con el surrealismo y su interés por la expresión plástica automática y gestual, fruto de aquel cruce en el París de la primera mitad del XX, le situaron a finales de los años 40 como uno de los precursores además del expresionismo abstracto que arraigaría en EE UU.

De hecho, Schneider (Sainte-Croix, Suiza, 1896-París, 1986) llegó a tener más éxito en Norteamerica, en muchos de cuyos museos está representado, que en Francia, adonde llegó de joven en busca de fortuna plástica, alternando en su aventura de la abstracción con colegas como Hans Hartung y la leyenda viva de la vanguardia de mitad de centuria Pierre Soulages.

La viuda y una hija

Lois Schneider, su viuda, una mujer de origen norteamericano testigo de su paso por EE UU, que se ha presentado en Bilbao acompañada de Janine Schneider, hija fruto de un matrimonio anterior del artista, testimoniaba ayer cómo su márido frecuentó al artista español afincado en París Luis Fernández: «A través de él conoció el entorno surrealista y a Picasso».

La muestra de Bilbao, que permanecerá abierta hasta el 17 de abril, comprende 37 obras, la mayoría óleos, algunos de buen tamaño, pertenecientes todas a coleccionistas particulares, sobre todo a su familia y al galerista Louis Carré.

Schneider, que aprendió incluso a restaurar pintura, no llegó a exponer de manera individual hasta 1947, con 51 años ya, pero al año siguiente participaría ya en la Bienal de Venecia. La década siguiente fue la suya, con un conjunto de exposiciones que le llevarían a Centroeuropa y EE UU. La muestra se centra en esta fructífera época.



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