El concurso de De Lucas y Poli en el amistoso que ayer disputó el Alavés con el Rubin Kazan ruso en La Manga (2-1) confirma la completa recuperación de ambos y adelanta la posibilidad de que el técnico Juan Carlos Oliva cuente con ellos para el duelo con la Real Sociedad. Después de dos meses y medio de baja, De Lucas reapareció por fin para jugar la primera media hora del choque preparatorio. Poli, por su parte, completó el primer período, una vez restablecido de la dolencia que le tuvo un mes en la enfermería.
Además de celebrar la vuelta de ambos jugadores a la competición, el amistoso sirvió también para que Oliva avance en la puesta a punto de su alineación, aunque repartió la plantilla en dos grupos sin dejar claro qué once opondrá a la Real. El Alavés formó en la primera mitad con Costanzo; Coromina, Sarriegi, Pellegrino, Poli; Carpintero, Elton; De Lucas, Rubén Navarro, Nene, y Aloisi. En la segunda lo hizo con Bonano y Ardouin, que se alternaron entre los palos; Coromina, Sarriegi, Téllez, Ibon Begoña; Juanito, Elton; Edu Alonso, Jandro, Lacen; y Thiaw. Fuera de la prueba quedaron los lesionados Gaspar, Carreras, Mena, Bodipo y Athuro.
Ante el Rubin, conjunto que acabó cuarto la pasada Liga rusa y que intervino en la Copa de la UEFA, el Alavés fue de menos a más. El primer tiempo correspondió al adversario, que incluso marcó a la media hora por medio de Bazaev. El juego albiazul buscó las salidas al contragolpe y las incursiones por las bandas.
El segundo período mostró un dominio absoluto del Alavés, tiempo que destinó a marcar sus dos goles y a crear numerosas oportunidades ante un Rubin que se entregó a un carrusel de cambios. Edu Alonso empató la contienda en el minuto 75 al recoger un rechace y Jandro sentenció en el 86 con una hábil acción y un soberbio remate desde fuera del área.