Vuelta al magnífico escenario europeo de dos grandes habituados a lucir los mejores trajes en la Euroliga y que venían de arrugarse en sus ligas: el TAU, a mantener sus privilegios en la pasarela continental y el Benetton, a relanzar la moda italiana en el deporte de la canasta.
Primer desfile
El equipo de casa se presentó sin el traje manchado en el pase de Bilbao y con la vuelta del agraciado Hansen. Los italianos, de inicio con pérdidas en la pasarela y Soragna tirando desde el fondo del armario. El TAU, sin el 'top' defensivo Splitter, pasó un poco de vergüenza hasta la aparición de su armario ropero carioca. Unido a las carreras por la tarima y un Jacobsen de tiros largos, nos dieron un 10 de renta. Pero sin el elegante Scola y con la niña bonita de la grada, Drobnjak, se produjo un 0-7 a favor de la moda italiana, marcada por la tendencia al 'uno contra uno' de Popovic y Nicholas, los rebotes ofensivos, el parón del contragolpe local y la defensa en flotación. Con todo, Italia se puso a 2 puntos, pero el equilibrio del TAU restableció el orden.
Segundo desfile
De salida, el probador baskonista se presentó más preparado, con David haciendo trajes hasta que empezó a entrar en la pasareja con el bello Bargnani y las manos de Nicholas. Pero todo fue un espejismo: Scola se puso el pasador, Splitter el corsé y de Jacobsen decía el público: '¿Qué muñeca!'
Desfile final
Después de ver unas preciosas muñecas, unos altos altaneros, y frente a un Benetton sin color, podemos decir que hoy en día no hay 'colours'.