Microsoft anunció ayer que hará pública una parte del núcleo de la programación de su sistema operativo Windows para eludir las sanciones de la Comisión Europea por «abuso de posición dominante», que podrían ascender hasta dos millones de euros diarios.
La apertura parcial del 'código fuente' de Windows fue anunciada ayer en Bruselas por el director de asuntos jurídicos de Microsoft, Brad Smith, en el transcurso de una comparecencia pública.
«El código fuente -dijo el representante de la compañía norteamericana- es la última documentación de las tecnologías de los servidores Windows. Es como su ADN. Con este paso, pretendemos resolver todas las dudas que existían sobre la calidad de nuestra documentación», concluyó.
El gigante de la informática fue condenado en marzo de 2004 por por el Ejecutivo comunitario a pagar una multa de 497 millones de euros por prácticas contrarias a la competencia. En su decisión, la Comisión reclamó a la multinacional que hiciera público, junto con el código fuente de los servidores que operan bajo Windows, los protocolos que facilitan la intercomunicación entre éste y el resto de sistemas operativos existentes en el mercado.
Microsoft mostró su desacuerdo y recurrió la decisión. Ayer se supo que el Tribunal de Primera Instancia de la UE verá el recurso entre los días 24 y 28 del próximo mes de abril.
El pasado 22 de diciembre, la comisara de la Competencia, Neelie Kroes, estimó que la información suministrada por la compañía norteamericana tras la sanción de marzo de 2004 era «inadecuada e incompleta», y le conminó a cumplir las exigencias de la UE bajo la amenaza de multas que pueden alcanzar los dos millones de euros diarios.
El anuncio de ayer constituye a todas luces un esfuerzo de la empresa para congraciarse con la Comisión, que se mantuvo, sin embargo, muda ante esta oferta. Un lacónico comunicado, emitido a media tarde, anunciaba que la decisión de la empresa será analizada cuidadosamente por Bruselas, y que espera que antes del próximo 15 de febrero Microsoft responda oficialmente a sus requerimientos.
Smith informó que la parte del código fuente de Windows que Microsoft se propone hacer público será entregado sin costos a los fabricantes de programas informáticos comerciales.
Apertura parcial
Los millones de líneas de programación afectados por esta oferta, sin embargo, no serán liberados para la comunidad de 'software' libre, generada en torno al sistema operativo Linux. Esta comunidad, que ha encontrado en internet la fórmula para desarrollar y compartir los programas informáticos, defiende la titularidad pública de los sistemas operativos sobre los que trabajan los ordenadores.
Alegando que comprometen patentes costosas, Microsoft tampoco liberará los protocolos que facilitan la conexión entre los sistemas operativos de los ordenadores y Windows Server. La totalidad del código fuente de esos protocolos podrá ser inspeccionado, pero no utilizado directamente por los fabricantes de otros programas informáticos.
Brad Smith decía ayer que, con su oferta, la multinacional estadounidense espera despejar todos los recelos de Comisión Europea, aunque existen dudas de que esto pueda ser así, al menos de forma plena. Los competidores de Microsoft ya han criticado el anuncio de la compañía al asegurar que los códigos que va a liberar son inútiles sin una explicación global de sus funciones.