La economía china continúa disparada. El pasado año creció un 9,9%, lo que convirtió al gigante asiático en la quinta potencia mundial, por delante de Francia, al elevarse su Producto Interior Bruto (PIB) de 2,3 billones de dólares -1,9 billones de euros-, según las cifras difundidas ayer. Su espectacular y sostenida expansión le permitirá desbancar del cuarto puesto a Reino Unido en las próximas semanas.
El notable aumento de la actividad se basó en la pujanza de las exportaciones, que aumentaron un 28% hasta los 762.000 millones de dólares y generaron un superávit comercial de 102.000 millones. Es la lógica consecuencia de que el país se haya convertido en la 'fábrica del mundo', que inunda con sus productos a bajo precio merced a una mano de obra abundante y barata, y al escaso coste tanto de las materias primas como de la energía. También contribuyeron el impulso del consumo y la inversión en bienes fijos, fruto del desarrollo industrial.
Las cifras publicadas ayer por la Oficina Nacional de Estadística mostraron un «crecimiento equilibrado» durante el ejercicio -osciló entre el 9,8% y el 10,1% en los cuatro trimestres-, según subrayó su director, Li Deshui. La Administración confía en que el empuje de la economía se mantenga el presente año, apoyado en una demanda doméstica al alza, el fuerte consumo de artículos chinos en el exterior y el mantenimiento de las inversiones en infraestructuras, tanto urbanas como rurales, así como en la renovación tecnológica.
El incremento del PIB, que triplica el registrado en España y es seis veces superior al estimado para la UE, fue ligeramente inferior al de los dos ejercicios precedentes -10,1% y 10%, respectivamente-. El Gobierno intenta reducir el 'calentamiento' de ciertos sectores, como la construcción o industrias en reestructuración, que absorben gran cantidad de energía y recursos.
Reino Unido, a tiro
La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) predijo para el pasado año un aumento del 1,6% del PIB francés, que llegó en 2004 a 2,05 billones de dólares, recordaron ayer los expertos al analizar las cifras chinas y deducir que el gigante asiático se situó ya en quinto lugar del mundo. No faltaron algunos que expresaron su confianza en que incluso supere a Reino Unido como cuarta mayor economía del planeta, por detrás de Estados Unidos, Japón y Alemania. Sin embargo, las mismas fuentes destacaron la diferencia existente entre esos países y China en cuanto a ingreso per cápita, en cuya clasificación la potencia asiática ocupa un puesto entre el 15 y el 20.
Li subrayó que el ingreso per cápita anual de la población rural china aumentó el 6,2% para situarse en 405 dólares, y el de la urbana llegó a 1.311 dólares tras mejorar un 1,9%. Los datos oficiales mostraron que el índice de paro urbano permaneció estancado en el 4,2%. La inflación fue del 1,8%, un porcentaje que las autoridades consideran «manejable».