Pocas veces el secretario general de la ONU, Kofi Annan, pierde su calma diplomática en público, pero si algo lo ha conseguido es lo que califica de «obsesión» de la prensa con la mala conducta de su hijo, Kojo Annan. La sospecha de que usó fraudulentamente el nombre de su padre para obtener descuentos y evadir impuestos en la compra de un Mercedes deportivo la confirmó el martes su abogado, que anunció que el joven de 32 años devolverá el dinero.
La estafa se descubrió en medio de la investigación del mayor escándalo que haya salpicado a la ONU en su historia, la corrupción del programa 'Petróleo por Alimentos', creado para proporcionar ayuda humanitaria a Irak con sus ventas de crudo. Tras la invasión se supo que miles de empresas de cuarenta países habían entregado comisiones ilegales a Sadam Hussein a cambio del petróleo.
La firma a la que la ONU pagó ocho millones de euros anuales para supervisar esas operaciones era Cotecna, en cuya nómina figuraba Kojo Annan. La adjudicación se produjo en 1998, el mismo año en que el muchacho, de entonces 25 años, se compró el deportivo que hizo enviar urgentemente a Ghana con la excusa de que su padre lo necesitaría en Navidad. Annan no apareció por allí esa Pascua.
Parte de un soborno
La comisión presidida por el estadounidense Paul Volker temía que el Mercedes modelo 320 fuese parte del soborno para lograr la adjudicación del multimillonario contrato, pero no pudo probar que Annan hubiera intercedido por la empresa suiza, según admitió en el informe final publicado en septiembre.
Desde entonces, la prensa de Naciones Unidas ha preguntado insistentemente en cada rueda de prensa por el paradero de aquel coche de lujo. El rifi-rafe con el portavoz nunca llegó a nada, por eso los más obstinados aprovecharon la comparecencia anual que Annan da todos los años por Navidad para interrogarle directamente. «Los abogados de mi hijo se ocupan de ello, pregúntenle a ellos. No soy ni su portavoz ni su abogado», se defendió rabioso. «Pero como propietario del coche, ¿puede decirnos qué pasó con él y dónde está ahora?», retomó otro periodista más tarde. «Usted está siendo muy descarado», explotó Annan.