Alfonso Guerra cree que el acuerdo sobre el Estatut alcanzado este sábado por José Luis Rodríguez Zapatero y Artur Mas va en «la buena dirección». El presidente de la comisión constitucional, que hasta ahora se había mostrado muy crítico con el contenido de la propuesta, admitió ayer que las negociaciones del PSOE con las fuerzas catalanas llevan camino de eliminar del texto sus «aspectos no constitucionales». Aún así, advirtió que es pronto para dar el documento final por bueno.
El veterano dirigente socialista recordó en el Congreso que «queda muchísimo» por delante. Según sus previsiones, dentro de dos semanas se constituirá la ponencia conjunta de diputados nacionales y autonómicos que deberá elaborar un informe para su posterior debate en la comisión constitucional. «Digamos que hasta los últimos días de marzo o primeros de abril no podremos saber si (el estatuto) es un acierto o no lo es», insistió.
A su juicio, el PSOE ha sido capaz de cerrar acuerdos significativos en las últimas semanas con las formaciones catalanas. Pero no lo da todo por hecho. Cree que aún hay que ver cómo se concretan esos pactos y si quedan «plasmados, modificados o rechazados» en los debates de ponencia y comisión.
Crítica al PP
Sobre la actitud del principal partido de la oposición, Guerra distinguió entre los recelos del PP ante las «consecuencias» de la reforma catalana (que no criticó) y su «estrategia de política electoral». En este último bloque incluyó la maniobra de Mariano Rajoy para recaudar firmas de ciudadanos en pro de un referéndum sobre el texto estatutario. «Si hubiesen meditado un poco y hubiesen consultado -señaló- se habrían dado cuenta de que desde el punto de vista jurídico esa iniciativa no es posible».