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Jueves, 26 de enero de 2006
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POLÍTICA
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Arrestados en Francia dos huidos que se habían distanciado de ETA para vivir con sus hijas
Grazi Morcillo y Asier Kintana, que no iban armados, están reclamados por implicación en los 'comandos' 'Donosti' y 'Madrid'
La policía francesa, con información facilitada por la Guardia Civil, detuvo ayer en Saintes (suroeste de Francia) a los presuntos militantes de ETA Asier Kintana Zorrozua, 'Mario', y Grazi Morcillo Torres, 'Kristel', a quienes el Ministerio del Interior español encuadra en el aparato logístico de la banda. La operación policial fue desvelada la noche precedente por medios de la izquierda independentista. Kintana (Bilbao, 1968) y Morcillo (San Sebastián, 1967) figuran en las 'listas negras' de la Unión Europea y de Estados Unidos, están reclamados por la Audiencia Nacional y vivían desde el verano pasado con sus dos hijas, de 2 y 6 años, escolarizadas con nombre falso en centros diferentes.

Un mensaje de Askatasuna, recibido en este periódico ayer de madrugada, alertaba de que el domicilio de Kintana y Morcillo se encontraba cercado por la policía con las dos pequeñas en el interior. Otro comunicado de esta organización, dedicada al apoyo a los presos de ETA, aseguró ayer que los agentes entraron en la vivienda por la noche y no a mediodía como indicó la versión oficial.

Fuentes policiales francesas consideraron «un poco raro» que la operación hubiera sido adelantada por los círculos abertzales pero aseguraron que no tenían ninguna explicación. Medios españoles de la investigación especularon con que, probablemente, la propia pareja dio la voz de alarma a interlocutores de confianza al saberse rodeada.

El dispositivo de vigilancia en torno a la casa fue montado a última hora del martes tras recibir la Policía Judial gala la información sobre la identidad de los inquilinos. Los agentes del servicio regional de la Policía Judicial de Orleans y de la Dirección Nacional Antiterrorista (DNAT) no encontraron resistencia al allanar el piso, en el que no había armas. En el registro se encontraron carnés falsificados, tanto españoles como franceses, y documentos internos de ETA.

El apartamento, con tres habitaciones, se encuentra en el casco urbano de Saintes (departamento de Charente Marítima), no lejos de la estación de tren. Los investigadores llegaron hasta el escondite gracias al estudio de los anuncios de alquileres en la zona publicados en los últimos tiempos. Había sido alquilado en junio del año pasado con nombre ficticio por la pareja, que llevaba una vida familiar junto a sus hijas bajo la cobertura de las identidades falsas. Las niñas fueron entregadas a familiares de sus padres.

Compra de armas

Fuentes de la investigación, tanto francesas como españolas, coincidieron en señalar que Kintana y Morcillo llevaban bastante tiempo, tal vez un par de años, apartados de la militancia activa en ETA y que se habían distanciado de la operatividad diaria en la organización. Una nota emitida en Madrid por el Ministerio del Interior apunta que «podrían estar involucrados en la gestión de infraestrecturas con las que cuenta la banda terrorista para la acogida de militantes huidos en países europeos distintos de Francia».

Otras fuentes policiales españolas atribuyeron a la pareja operaciones de compra de armas en el mercado negro internacional realizadas en un pasado no muy remoto. Torres fue identificada hace dos años por un arrepentido de la Camorra como uno de los contactos con ETA en la negociación de un supuesto trueque de armamento por drogas. Kintana aparece en un par de investigaciones sobre el aparato logístico abiertas en Francia desde 2001.

Contra ambos obran órdenes internacionales de detención dictadas por juzgados de la Audiencia Nacional. La mujer estaba reclamada por colaboración con el 'comando Donosti' que asesinó al socialista Fernando Múgica en 1996. Su compañero está acusado de haber pertenecido a los 'comandos' 'Matalaz', que operó en Vizcaya, y 'Buruahuste', que actuó en Madrid tras la ruptura de la tregua.

La localidad de Saintes, donde se produjo el doble arresto, ocupa el centro de un triángulo estratégico con vértices en Burdeos, La Rochelle y Angulema en la fachada atlántica francesa. En sus inmediaciones fueron arrestados en julio pasado los presuntos etarras Angela Aramendi y Julen Eizagirre junto a su hijo, entonces de 19 meses. En mayo de 2003 fue detenida en Saintes la presunta jefa militar Ainhoa García Montero, 'Laia', en compañía de tres presuntos subordinados, con los que se mudaba de una casa en la que centralizaban una base de datos con informaciones sobre más de 3.000 objetivos potenciales.



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