La última batalla dentro la «guerra al navajero» declarada por el alcalde Iñaki Azkuna tuvo el pasado fin de semana como escenario la entrada a una macrodiscoteca de Zorrozaurre, en la Ribera de Deusto. La Policía Municipal estableció en ese punto varios controles preventivos desde el viernes, a partir de las diez de la noche y hasta las seis de la madrugada del sábado, y desde las seis de la tarde del sábado hasta las seis de la mañana del domingo, informó ayer el Ayuntamiento.
Los datos resultan demoledores. Los agentes identificaron a 29 jóvenes, la mayoría de ellos de entre 18 y 25 años, aunque también había algún menor, y confiscaron cinco navajas, una de ellas automática; un cuchillo, siete bates de madera, uno de ellos de más de 102 centímetros de largo; dos bastones o defensas policiales y una defensa metálica extensible y cuatro sprays de gas irritante de autodefensa. También fueron intervenidas pequeñas cantidades de hachís, cocaína y marihuana.
La mayor parte de los decomisos se realizaron en registros superficiales de los vehículos. «Las porras suelen llevarse debajo del asiento del conductor y las navajas en el salpicadero o en el bolsillo», explica un guardia. «Últimamente se están dando muchos casos de rotura de lunas como venganza», añade. Uno de los chicos llevaba en el coche un cóctel explosivo formado por un spray, una defensa, una navaja, un bate de béisbol y sustancias estupefacientes, indicaron fuentes municipales.
La tenencia de un arma blanca se castiga con una sanción administrativa de 300 euros, aunque su tramitación resulta larga y difícil. «Lo importante es que acaben pagando porque si no se crea una sensación de impunidad y el agente pierde autoridad», apunta el policía. Además, la guardia urbana también colocó en el acceso a la sala de fiestas dos controles de alcoholemia a raíz de los cuales se tramitaron 20 denuncias por infracciones de tráfico. La grúa retiró tres vehículos tras dar 'positivo' sus conductores. Un joven presentó un permiso permiso de conducir a nombre de otra persona y le fue retirado, otro ni si quiera llevaba el carné.
«Barrabasadas»
En opinión de la asociación de vecinos Euskaldunako Zubia, la presencia policial ha logrado que la zona esté «más tranquila». «Se han venido para acá todos los que expulsaron de San Ignacio porque hacían barrabasadas», explica una vecina en referencia al cierre de la Privée tras la muerte de un joven ecuatoriano. «No sé cómo se divierte ahora la gente, tanto los de aquí como los de fuera», se pregunta.
A juicio de los responsables de Seguridad Ciudadana, el arsenal descubierto en un solo fin de semana demuestra que la Policía local actúa cuando existen sospechas fundadas de posesión de armas y no de forma aleatoria. Desde que comenzó la campaña, el pasado día 5 de enero, y hasta el pasado lunes, se ha identificado a 131 personas y realizado 40 decomisos, de los que 21 eran de armas blancas, como navajas, puñales, cuchillos o dagas, detalla el Consistorio.
Los miembros de la Policía Municipal también se han encontrado con una escopeta, una pistola de fogueo, seis porras, dos barras de hierro, cartuchos, material pirotécnico y aerosoles. Por distritos, Ibaiondo-Casco Viejo acumula el mayor número de actuaciones policiales (60). Le siguen Deusto con 23 y Abando con 20.