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Jueves, 26 de enero de 2006
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SOCIEDAD
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Una nueva técnica permite hallar el planeta más pequeño fuera del Sistema Solar
Tiene 5,5 veces la masa de la Tierra y está en el centro de la Vía Láctea
Un grupo de 73 astrónomos de 32 instituciones ha descubierto el mundo más pequeño conocido fuera del Sistema Solar, gracias a una nueva técnica que los investigadores creen que servirá para hallar pronto planetas extrasolares que puedan albergar vida. El mundo, de nombre impronunciable (OGLE-2005-BLG-390Lb), es una roca helada de 5,5 veces la masa de la Tierra -más pequeño que Neptuno- y se encuentra a más de 20.000 años luz de nosotros en dirección a la constelación de Sagitario, cerca del centro de la galaxia.

El nuevo planeta, de cuyo hallazgo informa hoy la revista 'Nature', orbita su estrella -una enana roja- al triple de la distancia que separa la Tierra del Sol. Y los investigadores no creen que la vida haya surgido en él, ya que la temperatura en su superficie es de unos -220º C, la misma que en Plutón.

Los astrónomos confían, sin embargo, en que la técnica usada para detectarlo permitirá en un futuro 'ver' mundos del tamaño de la Tierra, o más pequeños, que orbiten sus estrellas en las llamadas 'zonas habitables', donde puede haber agua líquida. «Podemos predecir con una probabilidad de acierto razonable que la lente microgravitacional descubrirá planetas de la masa de la Tierra a una distancia similar de sus estrellas y con una temperatura superficial parecida», ha adelantado Bohdan Paczynski, de la Universidad de Princeton.

La técnica de la microlente gravitacional se basa en un fenómeno predicho por Albert Einstein hace un siglo. Cuando los astrónomos observan una estrella, la luz llega desde el astro emisor hasta el telescopio en línea recta. Sin embargo, si otra estrella se interpone -no importa a qué distancia esté de la primera-, actúa como una lente y produce dos imágenes de mayor brillo donde sólo había una. Si esa estrella que se cruza tiene además un pequeño planeta, éste puede provocar una tercera imagen, como ha ocurrido en el caso del nuevo mundo.

El primer planeta extrasolar fue descubierto en 1995 por Michel Mayor y Didier Queloz. Completaba una órbita alrededor de la estrella 51 Pegasi en cuatro días y tenía la masa de Júpiter, unas 300 veces la de la Tierra. Desde entonces, se han hallado más de 150 mundos gracias a las perturbaciones gravitatorias que en forma de bamboleos causa un mundo a su estrella. El problema de esta técnica es que sirve para 'ver' planetas gigantes, bolas de gas como Júpiter, pero no mundos del tamaño de la Tierra. El primer planeta con suelo, terrestre, fue descubierto en junio pasado. Tiene 7,5 veces la masa del nuestro y el doble de su diámetro, y estaba ya en el límite de lo detectable por ese método.

Con el nuevo, la técnica de la microlente gravitacional, sólo tres mundos se han descubierto hasta ahora gracias . Los dos primeros superaban con mucho el tamaño de OGLE-2005-BLG-390Lb: tenían entre tres y cinco veces la masa de Júpiter, el planeta más grande del Sistema Solar.



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