Genio y figura. La resurrección de Pau Gasol llegó a tiempo para darle el triunfo a su equipo ante Minnesota de Kevin Garnett. Con 30 puntos, 18 en la primera parte, ocho rebotes y seis asistencias, el catalán ganó su particular duelo a la araña de los Timberwolves, que se quedó con 29 tantos. El pívot español estuvo muy acertado en el tiro y con la ayuda del escolta Eddie Jones, que anotó 22 puntos, guió a Memphis a un importante triunfo 107-87 que le asienta en los puestos de play-off.
Una vez más quedó de manifiesto que la opción de mayor garantía de triunfo para Memphis es Gasol . El jugador catalán disputó 39 minutos para anotar 9 de 14 tiros de campo y no falló en los 12 lanzamientos que hizo desde la línea de personal; nada que ver con el promedio de 11,3 puntos que había tenido en los últimos cuatro partidos, de los cuales tres fueron derrotas para los Grizzlies.
Además Gasol , que estuvo perfecto en la primera parte con 5 de 5 en los tiros de campo y 8 de 8 desde la línea de personal, también hizo una gran aportación en defensa, atrapó 8 rebotes, 6 asistencias y puso 1 tapón, mientras que se quedó sin personales y sólo perdió tres balones. «Creo que todo el equipo hizo un buen partido, ajustamos nuestro sistema de juego en ataque y de nuevo me dieron más el balón en la zona», declaró el ex pívot del Barcelona. «Sabía que podíamos volver al camino del triunfo y ante un buen equipo como los Timberwolves», añadió.