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Viernes, 27 de enero de 2006
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ECONOMÍA
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Repsol se hunde en Bolsa al revisar a la baja un 25% sus reservas de gas y petróleo
Más de la mitad del ajuste corresponde a Bolivia y se debe a la entrada en vigor de la nueva Ley de Hidrocarburos
Repsol se desplomó ayer en Bolsa después de anunciar un recorte del 25% en sus reservas probadas de hidrocarburos, fundamentalmente de gas. El grueso del ajuste corresponde a Bolivia y Argentina y causará una reducción del 4,4% en su producción. El presidente de la petrolera, Antoni Brufau, intentó desdramatizar la situación. «Tenemos la despensa algo menos llena de lo que pensábamos, y ahora se trata de ajustarnos a la realidad y sentar mejores bases para el futuro», afirmó. Pero el mercado castigó a la compañía con dureza, cuando se reanudó su negociación en el mercado tras permanecer suspendida hasta el mediodía. Sus acciones cayeron un 7,6%, aunque en los peores momentos de la sesión llegaron a ceder un 9%.

El ajuste rebajará el valor de los activos de Repsol YPF en 50 millones de euros y reducirá el beneficio neto de la compañía este año en unos 160 millones, -unos 250 millones de merma en el resultado bruto-, sin afectar a los recursos generados, porque el descenso de las reservas se reflejará en mayores amortizaciones, consecuencia de la pérdida de valor de las unidades de producción. En 2005 apenas se notará el impacto. La compañía presentará ganancias récord el próximo 27 de febrero.

Las revisiones tienen causas muy distintas y se reparten entre Bolivia (52% del total) y Argentina (41%), junto a cantidades menores en Venezuela y otras áreas. En Bolivia, la entrada en vigor de una nueva Ley de Hidrocarburos, aprobada en mayo de 2005, rebaja las expectativas de rentabilidad de ciertos campos y proyectos a causa del incremento de los impuestos. También se están conociendo nuevos datos del comportamiento de algunas exploraciones.

Los principales cambios de la ley consisten en un aumento de la fiscalidad de las plusvalías desde el 18% al 50%. Los contratos ya existentes con el Estado boliviano han de adaptarse a los términos de la nueva normativa. Aunque todavía no se conocen los detalles, a falta del desarrollo reglamentario, los cambios ya han convertido numerosos campos en no rentables e introducido incertidumbres comerciales. Por esta razón, la petrolera hispano-argentina ha congelado inversiones en el país por importe de 400 millones de euros, la mitad de las previstas en su plan estratégico hasta 2009, aunque Brufau aseguró que se tratará el asunto con el nuevo Gobierno liderado por Evo Morales. «Vamos a sentarnos con las autoridades bolivianas para debatir lo que es mejor para el país y para nuestros intereses», anticipó. Si en Bolivia el ajuste responde a una nueva situación, en Argentina se había dado por cierta y segura la renovación de unas concesiones que expiran en 2017, y que se van a renovar en plena pugna de competidores, detalló Brufau. En Venezuela, finalmente, están siendo negociadas las condiciones de sociedades mixtas.

Refuerzos del control

Brufau explicó a analistas y periodistas las causas de la revisión pocas horas después de que se cerrara el informe llevado a cabo por un grupo de control de reservas -independiente y separado de las unidades de negocio- que emprendió este análisis la pasada primavera.

A finales de febrero del pasado año, el entonces recién estrenado presidente había dado por buenos los resultados de una auditoría emprendida tres años antes por consultores independientes, que apenas rebajó el 4,1% las reservas probadas, para dejarlas en 4.926 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep). La cifra estimada a 31 de diciembre del pasado año se ve ahora reducida en 1.254 Mbep.

Los mercados se toman muy en serio la medición de las reservas probadas. Un desajuste del 20% en las de Shell, que este 'gigante' petrolero aseguró había sobrevalorado por error, hundió la cotización de sus acciones en la Bolsa de Nueva York hace algo más de dos años.

Brufau marcó distancias con el 'caso Shell', explicando que el ajuste lo había provocado la propia Repsol YPF con sus revisiones. El presidente no quiso atribuir responsabilidades del desajuste a la 'herencia' del equipo anterior. «Yo no estoy investigando nada -dijo-, y si alguien tiene que ver las razones de la revisión es el comité de auditoría, que se pronunciará en su momento».



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