Llevo una semanita en la que me cuesta mucho dormir. Voy al taller, miro mi colección y me digo: 'Sí, Vicky, lo has hecho muy bien'. Pero luego me doy media vuelta y ya empiezan a temblarme otra vez las piernas». Siempre expresiva y sincera, Vicky Martín Berrocal define de esta forma tan gráfica los nervios que siente una diseñadora de moda días antes del desfile. Su nueva colección de trajes de flamenca saltará 'al ruedo', a las cinco de la tarde del próximo jueves, en el marco del Simof, el Salón Internacional de Moda Flamenca que, del 2 al 5 de febrero, se celebrará en Sevilla.
Detrás de todo el tinglado, que ya va por su 12ª edición y cuenta con 29 pasarelas y 79 expositores, se encuentra otra famosa: Raquel Revuelta. Raquel, Miss España 1989, es directora de la agencia y escuela de modelos 'Doble Erre', presentadora de 'Estrenos de Cartelera', madre de tres hijos y cerebro de lo que actualmente se considera el mayor escaparate de moda flamenca del mundo. «De aquí saldrá lo que se va a llevar en la Feria y el Rocío», sentencia Revuelta.
Y lo que se va a llevar es el retro. La consigna del Simof responde a una revisión del traje de gitana a lo largo del siglo pasado; desde la Feria de Sevilla de los años 20 a los vestidos casi minifalderos que lucía Marisol en los 70, pasando por los que hicieron famosos las canasteras de los años 40. «Los trajes se acortan -adelanta Raquel-, las telas cambian y cobran una importancia tremenda los complementos».
Laura Sánchez, Helen Lindes, María José Suárez y Blanca Romero, que debutará en el Simof para demostrar que las flamencas, como los de Bilbao, nacen donde les da la gana (ella, concretamente, en Asturias), lucirán diseños de modistas consagradas como Lina, Juana Martín, Pilar Vera o Ángeles Verano. Y también de novatas como Vicky Martín Berrocal.
«Soy muy tremenda»
«Esta es mi segunda colección -explica la ex mujer de El Cordobés-, pero la primera que subo a una pasarela. El año pasado presenté siete trajes en un hotel. Y este año saco 32 modelos. La gente se sorprende. Pensaba que aquello fue un capricho y que nunca más volvería a diseñar. No me conocen. Yo, cuando me apasiono con algo, soy muy tremenda». Vicky insiste en que, al margen del lógico equipo de modistas y patronistas, ella lo ha hecho todo sola; «desde buscar telas en Italia, Francia, Turquía o Chequia, a diseñar cada traje. No sé hacer las cosas a medias».
Laura Sánchez, embarazada de tres meses, abrirá y cerrará el desfile. Y Alba Molina tendrá un papel especial. «Ella es gitana y el color de su piel me apasiona -confiesa Vicky-. Cuando se pone un traje de flamenca una mujer que, además de ser guapa, lo lleva muy dentro, a ésa no se le puede aguantar».
Dice esta diseñadora que su segunda colección lleva por título 'Al Alba', igual que la primera, porque también está dedicada a Alba Díaz, su hija. «Todo lo que hago es por ella -confiesa emocionada- Así que, ¿para qué lo voy a cambiar?». Sus creaciones se dividen en tres partes: un homenaje a Ibiza, un guiño al Rocío, al que Vicky acude «desde que estaba en la barriga de mi madre», y un homenaje a la Feria de Sevilla. «Dominan los fucsias, los verdes limón, los marrones, dorados, el salmón y el coral. Y hay telas elásticas, de punto de seda, tejidos crochet, hasta hilos de red... Y sólo uno de los trajes lleva lunares. La mayoría son lisos», detalla Berrocal.
Nerviosa, pero feliz, Vicky, que además de diseñar, posee una tienda de ropa y un bar de copas en Sevilla, y trabaja como comentarista en radio y televisión, asegura estar viviendo una de las etapas «más felices de mi vida. La de Manuel fue maravillosa -dice en referencia a su matrimonio con Manuel Díaz-. Luego vinieron cuatro años en los que hubo momentos duros, pero ahora estoy encantada. No salgo, ni veo mucho a los amigos, porque el poco tiempo que que me queda es para Alba. Tampoco tengo novio. Pero estoy tan ocupada que ni lo echo de menos. No cambaría todo lo que hago por un amor. Pero si de repente llega: ¿Ole!», exclama Vicky, poniéndose flamenca.