En el estreno de la segunda vuelta en Mendizorroza, el Alavés afronta un partido vital. El derbi contra la Real Sociedad está marcado por la necesidad, por las urgencias. El triunfo es imprescindible para un Alavés que persigue, asimismo, la primera victoria de la temporada en casa. Dos en uno.
A pesar de todo, la mejoría mostrada en los dos últimos duelos, ante el Deportivo y el Barcelona, aporta un viento favorable al partido. El Alavés llega en una disposición anímica positiva a un duelo que no admite matices. Es necesario ganar a la Real. En primer lugar, porque si los partidos en casa continúan siendo una hemorragia de puntos es imposible mantenerse en la 'Liga de las estrellas'. Y también porque la Real despide un olor a decadencia, a espiral negativa, aunque aún mantenga un pequeño colchón de puntos sobre la zona de descenso. Superarle equivale a hundir un poco más a un previsible rival directo por la permanencia. Y eso vale más que tres puntos.
La miniconcentración en La Manga del Mar Menor parece haber inyectado oxígeno y esperanza a una plantilla que quiere mantener la inercia de las semanas precedentes. Las palabras del entrenador, Juan Carlos Oliva, sostienen esta hipótesis. «Ha sido una semana de autoanálisis. De ver las cosas buenas y las que hemos hecho mal en estos partidos. De que hay una confianza de cara al futuro», dijo ayer el técnico aragonés.
La victoria reforzaría, sin ningún género de dudas, la moral de unos jugadores que cada vez creen más en lo que hacen. El parámetro de juego establecido desde la llegada de Oliva ha hecho renacer las ilusiones dentro de la plantilla. También en una afición que está deseando ver ganar a su equipo en el Paseo de Cervantes.
No es de extrañar, por tanto, que el cuerpo técnico quiera mantener el esquema de Riazor y del Camp Nou. Aunque es lógico pensar que la recuperación de jugadores lesionados y la incorporación de Ibon Begoña del viernes pueden acarrear movimientos en el once que presente ante la Real.
El tándem Oliva-Piterman puede dar la oportunidad al vizcaíno desde el inicio, lo mismo que a Poli y De Lucas. De esta manera, la alineación que saltará al césped de Mendizorroza podría ser la compuesta por Costanzo en la portería; Edu Alonso y Poli en los laterales, con Sarriegi y Juanito en el centro de la zaga; el doble pivote lo formarían Carpintero y Jandro, con De Lucas y Begoña en las bandas; mientras que Nene y Aloisi se convertirían en los hombres más adelantados.
Los problemas de Bodipo en una uña tras recibir un pisotón ante el Barcelona pueden dejarle en el banquillo. Sin embargo, no se descarta su concurso ya que en los últimos días ha mejorado de sus dolencias. En este caso, el damnificado podría ser Begoña, que sería suplente, y Nene jugaría por la banda izquierda.
Opciones todas ellas que han manejado los entrenadores albiazules y que no resolverán hasta antes del encuentro. Además, cuentan con muchas posibilidades ya que han convocado a 19 jugadores, todos los disponibles menos un portero -Bonano- y Óscar Téllez, que vuelve a quedarse fuera de la lista.
Amorrortu, cuestionado
Sea cual sea el equipo que presente, el Alavés se mide a un conjunto con ganas de revancha en su segundo derbi consecutivo. Después de tener cerca la victoria ante el Athletic, se le escapó en el descuento. Algo, ir por delante en el marcador y terminar con empate o derrota, que le ha ocurrido en demasiadas ocasiones.
Sin olvidar que una derrota en Mendizorroza puede condenar a José María Amorrortu. El técnico vizcaíno vuelve a estar cuestionado tras los resultados más recientes. Y es que, la Real Sociedad sólo ha sido capaz de obtener nueve puntos de los 30 últimos posibles. Además es junto al Betis el peor equipo como visitante. Lejos de Anoeta ha sumado cuatro puntos gracias a un triunfo en La Romareda y un empate en el Sardinero. Números que le obligan a sacar algo positivo hoy.
Las numerosas ausencias con las que cuenta la Real han forzado a Amorrortu a convocar a tres jugadores del filial. López Rekarte o Barkero ocuparán el puesto del sancionado Garrido.