El Correo Digital
Domingo, 29 de enero de 2006
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DEPORTES
ALAVÉS
Los males de Anoeta
La crisis económica, la marcha de jugadores fundamentales y las lesiones marcan la caída en picado del club donostiarra
El empate del pasado domingo frente al Athletic ha colocado a la Real Sociedad en una situación de angustia colectiva de cara al derbi con el Alavés, el segundo consecutivo para los donostiarras. Es un duelo de claras urgencias. La Real no gana fuera de Anoeta desde el 10 de octubre, cuando venció al Zaragoza (0-1). Ahora ve el peligro a un paso, y los tres puntos de hoy se antojan como imprescindibles.

El equipo blanquiazul se encuentra en plena caída en picado hacia las profundidades de la tabla y no se ve la forma de frenarla. Las carencias son cada vez más evidentes, los problemas externos se entremezclan con los deportivos y cada parcela del club tiene una ardua tarea por delante para solucionar los numerosos males que acechan a la entidad de Anoeta y que quieren enmendar a partir del derbi de este domingo.

CRISIS ECONÓMICA

La deuda del anterior Consejo

Lo que parecía hace dos años un problema puntual se ha convertido en una seria amenaza para el club de Anoeta. Tanto es así que el nuevo Consejo de Administración llegó a temer por la supervivencia de la entidad. Discurso alarmista o no, lo cierto es que la Real Sociedad supera los 30 millones de euros de deuda y sus problemas financieros le han obligado a desprenderse de jugadores, con la consiguiente pérdida de potencial, a apostar por chavales de la casa, a cambiar de Consejo, a plantear una ampliación de capital y a subir un 30% las cuotas de sus abonados. La gestión de José Luis Astiazaran colocó a la Real al borde de la quiebra y tras el revuelo montado en la Junta de Accionistas de diciembre de 2004, llegó la hora de las elecciones, las que debían devolver la estabilidad al club. Con Miguel Fuentes como cabeza visible, llegó un grupo de antiguos jugadores dispuestos a retornar a los orígenes, como ellos lo denominaron. Pero el proceso está siendo largo. Desde el pasado verano, el trabajo se acumula en las oficinas de Anoeta para encontrar fórmulas que alivien la dañada economía.

VENTA DE JUGADORES

De Xabi Alonso a Nihat

Desde hace dos temporadas, la Real se ha visto obligada a soltar lastre para tratar de cuadrar números. Todo ello ha repercutido en la competitividad de la plantilla, cada vez más privada de jugadores que marquen diferencias. La venta de Xabi Alonso al Liverpool en el verano de 2004 abrió la pérdida de potencial del club. Con los millones recibidos se apostó por Mikel Arteta, pero el donostiarra se convirtió en una apuesta fallida. Apenas jugó y José Mari Amorrortu, llegado en sustitución de Reynald Denoueix, tuvo que idear un nuevo centro del campo.

El tolosarra no fue el único que se fue. También dijeron adiós dos clásicos como De Pedro y Aranzabal, y comenzó la sangría de la defensa, ya que primero Schurrer, y el pasado verano Kvarme y Luiz Alberto cambiaron de aires. Si a esto se le une la despedida ese 2005 de Karpin y Alkiza, se antojan demasiadas salidas para una formación en permanente búsqueda de un grupo desde que Amorrortu llegó al banquillo.

Especialmente dura fue la retirada de Karpin. El estonio, que regresó en 2002 tras su paso por el Celta, ya tenía en mente abandonar el fútbol la temporada anterior, pero desde la directiva se le convenció para que siguiera un año más, como referencia de una plantilla cada vez más rejuvenecida. Su peso era tal que el pasado año se intentó hacer la misma jugada, hasta que el propio Karpin tuvo que dejar claro que se retiraba.

La lista ha estado a punto de aumentar con Nihat, pero la nueva lesión de Kovacevic dejará al turco hasta el final de temporada en San Sebastián. Su caso ha sido un culebrón en toda regla. Estuvo a punto de irse al CSKA Moscú la pasada campaña y ha tenido pie y medio en el Spartak, pero sigue. Consiguió dos tantos ante el Athletic y será clave para ayudar a la Real a lograr la permanencia, antes de irse.

APUESTA POR LA CANTERA

La mano de Amorrortu

En épocas de vacas flacas, los clubes siempre vuelven la cara hacia su cantera. Y de pronto, descubren a jóvenes talentos deseosos de dar el salto al primer equipo. Algo así sucedió en la Real con la llegada de Amorrortu. Al ex técnico rojiblanco le encargaron que trabajara con los jóvenes del Sanse. Con la caja fuerte sin un euro, el de Deusto se tuvo que apañar para formar una nueva plantilla, en la que tuvieron cabida promesas como Riesgo, Garrido, Zubiaurre, Labaka, Mikel Alonso, Xabi Prieto, Oskitz Estefanía, Gorka Larrea o Juan Domínguez. El trabajo ha sido -está siendo- arduo y complicado, pero nadie puede poner en duda que Amorrortu ha puesto las bases para formar un nuevo equipo. Para complementar el trabajo del técnico llegó este verano José Mari Bakero, nuevo director deportivo, con la tarea de confeccionar una plantilla lo más competitiva posible respetando el lema de 'bueno, bonito y barato'. De momento, Álvaro Novo, Stevanovic y Skoubo son sus fichajes.

LESIONES

Nihat, Kovacevic y Aranburu

Por si fueran pocos los problemas que tiene el club donostiarra, está el castigo de las lesiones, que impiden que Amorrortu logre confeccionar un once tipo. Cada vez que da con él, se lesiona un jugador clave. Primero fue Nihat, la pasada temporada, la que obligó al técnico a idear un equipo con Kovacevic como isla atacante.

Para la presente campaña recuperó a su pareja goleadora, pero esta vez fue el delantero serbio el que tuvo que pasar por el quirófano. Por si fuera poco, en Santander se produjo la gravísima lesión de Aranburu, que dejó a la Real sin una pieza clave. La recaída de Kovacevic supuso la continuidad de los problemas para el técnico, cuestionado por la falta de buenos resultados. El derbi de Mendizorroza será un nuevo, y se podría decir que definitivo, examen para Amorrortu. Cualquier otro resultado que no sea una victoria supondría casi con seguridad su salida del club.



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