El mercado no cierra. Los movimientos en las plantillas no han cesado salvo muy destacadas excepciones -la del Lagun Aro es una de ellas- y cada club se aprieta los machos como puede, aunque el común denominador suela ser el tirar de talón en busca del mirlo blanco que sea la respuesta al mayor número posible de males. Cuando además de la mala marcha de un equipo se debe superar un cambio de entrenador, ni un milagro apartaría a dicho conjunto de mover ficha ante el catálogo de jugadores.
Por ello ha llamado la atención la llegada a San Pablo de Nestoras Kommatos meses después de rechazar una oferta del Real Madrid para recalar en un Climamio Bolonia en el que no han sido reconocidas sus prestaciones. El alero griego es, quizá, el fichaje del invierno en la ACB. Su currículo le convierte en un laureado alero alto de 28 años y muy buena mano, algo de lo que puede dar fe el TAU, ya que el heleno fue el tapado del Maccabi en la final de la Euroliga de Moscú contra un Baskonia que dobló la rodilla al quedarse sin fuelle para recortar las ventajas de los campeones, en cuyas filas el trío Jasikeviciuis-Baston-Kommatos habían ya atesorado 34 puntos antes del descanso.
La incorporación cajista aporta un interesante currículo en Grecia (Makedonikos, Paok, Aris) y sus citados pasos desiguales por el Maccabi y Climamio. Hizo doblete en la competición israelí, subió a lo más alto del podio de la Euroliga y en su tierra ganó un Copa, además de ser destacado como MVP del All Star 2004, año en el que fue el máximo anotador del calendario heleno.
Dicen quienes le conocen que es de ese tipo de jugadores que imprime corazón, que su técnica tiene línea directa con la ambición. La duda es si la ACB dará autorización para que el Caja San Fernando juegue con dos balones. Si ya resultaba complicado socializar el esférico entre Lou Roe y Slanina -a los que se unía Panko hace un año sin triunfar en Sevilla por lo caro que resultaba hacerse con una opción de tiro-, ahora se incluye otra pata al banco.
Bendito problema, pensarán muchos técnicos. En ellos, los entrenadores, radica hallar el equilibrio. Parece que Comas ya le envió algún recado a Roe por acaparar tanto tiro. Al americano no le sentó muy bien, pero la realidad es que su gran calidad se sigue imponiendo al tiempo que Slanina da ya muestras de la artillería que manejó como nadie en el Zalgiris.
Ahora, con Kommatos, el Caja San Fernando parte de nuevo; inicia un camino que espera le conduzca hacia posiciones más acordes a su rango. Pero eso es lo que piensan todos; y también lo que quieren. Que triunfe el griego... a partir de mañana.