-Entre las patatas calientes que tiene su departamento para el año 2006 está la renegociación de la Ley de Aportaciones: el reparto de los ingresos públicos entre diputaciones y Gobierno. ¿Cree que son necesarios cambios sustanciales?
-En los cinco años de vigencia de la actual ley no se han producido modificaciones de competencias entre las diputaciones y el Gobierno. Por eso creo que el reparto de lo que se llaman coeficientes verticales, el porcentaje que las diputaciones entregan al Gobierno, no debe sufrir variaciones importantes. Otra cosa es la aportación de cada territorio. Ahí si van a ser necesarios retoques porque se han producido distorsiones en los últimos años.
-Sin embargo, al menos dos diputaciones ya han dicho que quieren más dinero, lo que significa menos para el Gobierno.
-Todos, diputaciones y Gobierno, queremos más dinero. Pero como las habas están contadas y si uno tiene más es a costa del otro, creo que no estaría justificado. El incremento que ha experimentado el gasto del Gobierno en Sanidad, Educación o renta básica ha supuesto un esfuerzo importante, por ejemplo.
-El nuevo sistema de recaudación de los impuestos especiales ha favorecido claramente a Vizcaya porque tiene los depósitos fiscales de combustibles. ¿Es éste el principal desequilibrio que ha aflorado en estos años?
-Sin duda. Hemos adoptado recientemente un acuerdo para el año 2005, pero es necesario ver cómo evoluciona esa recaudación, porque puede generar distorsiones importantes.
-Los dirigentes de la patronal vasca les han reclamado recientemente que coloquen la política industrial como auténtica prioridad del Gobierno.
-¿Es que no es una prioridad nuestra...?
-Si ellos lo dicen será, al menos, porque lo sienten así.
-Este Gobierno siempre ha tenido una clara vocación de que la política industrial sea una de sus prioridades, incluso cuando se decía que la mejor es la que no existe. Al principio de esta legislatura hemos asumido unos compromisos claros en materia industrial y vamos a cumplirlos, sin ninguna duda.
-¿Hay síntomas de que podamos estar ante un nuevo 'efecto dominó' de empresas en crisis?
-No, al menos por el momento. Hay casos puntuales, pero la práctica totalidad proceden de crisis anteriores. Son empresas que tras una crisis han sobrevivido pero de forma precaria y siguen teniendo una situación débil.