Cuando faltan diez días para el arranque de la Berlinale, el director del festival Dieter Kosslick ha anunciado que las 19 películas que competirán por el Oso de Oro tendrán un «fuerte carácter político» y estarán «muy cerca de la realidad». 'Road to Guantánamo', por ejemplo, del británico Michael Winterbottom, relata la experiencia de tres musulmanes que vivieron recluidos durante dos años en la famosa prisión. «Me encantaría poder saludar a los 450 presos que aún se encuentran en Guantánamo», dijo Kosslick. «Vivimos una tendencia global al cine político, y por eso creo que es excelente que la Berlinale se ocupe de estos temas».
El certamen presentará fuera de competición 'Syriana', un drama con George Cloney que examina con ojo crítico la actuación de las grandes compañías en el Medio Oeste de Estados Unidos. El veterano Sidney Lumet competirá con 'Find me Guilty', sobre el más largo juicio realizado en EE UU contra la mafia.
La edición número 56 de la Berlinale será también una fiesta con marcado acento alemán. Kosslick ha escogido cuatro películas germanas que competirán por el máximo galardón, mientras que Francia lo hará con la cinta de Claude Chabrol, 'L'ivresse de pouvoir', que muestra a Isabelle Huppert convertida en una fiscal que investiga el escándalo de corrupción de ELF.
La Berlinale proyectará fuera de concurso 'Capote' y acogerá el estreno mundial de 'La fiesta del Chivo', una cinta española dirigida por Luis Llosa con Isabella Rosellini basada en la novela de Mario Vargas Llosa. Los Osos de Oro de honor recaerán en el director polaco Andrzej Wajda y el actor inglés Ian McKellen.