Los problemas informáticos han obligado a la Hacienda foral de Vizcaya a extender hasta el próximo 10 de febrero la presentación de numerosos modelos de declaraciones fiscales de empresas, debido al colapso que han sufrido sus sistemas de recepción de ficheros. Éste es el segundo aplazamiento que se produce este mes por las mismas razones.
Enero es un mes clave en la declaración fiscal de las compañías. A la declaración de retenciones del trabajo del último trimestre -el dinero descontado a cuenta de las nóminas de los empleados- se une el resumen anual por este mismo concepto y también la declaración-resumen del IVA del ejercicio anterior. Las declaraciones referidas al IRPF deberían haberse presentado el pasado día 25 como fecha límite, mientras que el plazo para las de IVA finalizaba ayer.
Ya el pasado día 25, la Hacienda foral vizcaína vio lo que se venía encima -un atasco literal de sus servicios de conexión de ficheros- y adoptó como primera medida el aplazamiento de todas las declaraciones hasta ayer. Pero en la nueva fecha se reeditó el problema.
La clave hay que encontrarla en el aumento de empresas que desde comienzos de año están obligadas a presentar sus declaraciones fiscales por vía telemática: todas las que tengan más de 10 empleados. Esto ha incrementado en 5.000 los declarantes que deben utilizar la vía informática. También, la costumbre de las sociedades de esperar hasta el último día hábil para formalizar ese trámite, lo que provoca una saturación de transmisiones en tan sólo unas horas.
Pese a todo, responsables de numerosas asesorías fiscales mostraron ayer su malestar por el funcionamiento del sistema y, en especial, por el retraso de Hacienda en comunicar los aplazamientos.