La Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) ha engrosado sus arcas de forma notable. La confluencia de una serie de circunstancias ha propiciado que en poco más de una semana se haya desprendido de algunas de sus participaciones históricas. En concreto, ha vendido los paquetes que poseía en Cementos Lemona y en Transportes Azkar, así como un 4,8% de CAF, en cuyo capital aún permanece con un 10,8%. Todo ello le ha reportado unos ingresos totales de alrededor de 58 millones de euros y unas plusvalías cercanas a 30 millones.
La caja vizcaína, que ya ha anunciado que reinvertirá ese dinero, asegura que esas desinversiones no obedecen a ninguna estrategia preconcebida. «No son operaciones buscadas por nosotros, sino que se han presentado de forma circunstancial en sociedades en las que tenemos posiciones minoritarias», aseguran fuentes de la entidad.
Eso es exactamente lo que ha ocurrido en Lemona y Azkar. En la compañía cementera, en la que disponía de un 6,32%, ha aceptado junto a los principales accionistas la OPA lanzada por Portland Valderribas. Gracias a ello,obtendrá más de 23 millones de euros, de los que más de 16 son plusvalías.
En Transportes Azkar poseía el 5,1% de los títulos y se ha sumado, al igual que el resto de socios, a la OPA de exclusión presentada por la compañía para dejar de cotizar en Bolsa. Los ingresos para la BBK ascienden a unos 19,4 millones, y las plusvalías, a 3,7 millones.
Distinta es la situación en CAF. En esa empresa, la caja presidida por Xabier de Irala ha recortado su participación en un 14% en poco más de un año para dejarla en el 10,8%. El motivo: no verse obligada a presentar una OPA si sale adelante la fusión de las cajas vascas, ya que entre todas superaban el 25% del capital. La última 'colocación' de acciones se produjo la pasada semana. La BBK vendió un 4,8% por unos 16 millones y con unas plusvalías de entre 9 y 10.
Gran dimensión
Aunque la Bilbao Bizkaia Kutxa ha aligerado su cartera, las magnitudes de la misma siguen quitando el hipo. En cualquier caso, en términos comparables a los del pasado año -sin tener en cuenta las modificaciones que supondrá la aplicación de las nuevas normas contables internacionales(NIC)-, las participaciones que atesora alcanzan un valor contable de unos 2.385 millones de euros y acumula unas plusvalías latentes superiores a los 750 millones.
De cara al futuro, la BBK no tiene intención de protagonizar nuevas operaciones importantes de venta, según confirmó ayer un portavoz. Todo lo contrario, aspira a aumentar su cartera tras reinvertir los ingresos logrados recientemente, si bien no desvela cuál será el destino de esos fondos. Con todo, vistos los últimos acontecimientos, no cabe descartar ninguna opción.