El Correo Digital
Martes, 31 de enero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
El ex presidente Yeltsin se une al clamor ruso que pide que se entierre la momia de Lenin
Putin hace oídos sordos a la demanda de gran parte de la población, mientras que los comunistas recogen firmas para que continúe en el mausoleo de la Plaza Roja
El ex presidente Yeltsin se une al clamor ruso que pide que se entierre la momia de Lenin
La momia de Lenin permanece expuesta desde 1924 dentro de una urna en el mausoleo de la Plaza Roja de Moscú. / REUTERS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El macabro espectáculo que ofrece la momia de Vladímir Ilich Lenin, cabecilla de la revolución bolchevique de 1917, podría estar próximo a su fin. El ex presidente Borís Yeltsin unió ayer su voz a la de quienes creen que el cadáver del líder proletario, expuesto desde 1924 en una urna de cristal, en el tétrico interior del mausoleo de la Plaza Roja, debe recibir sepultura de una vez por todas. El clamor en favor de que Lenin sea enterrado se han intensificado en los últimos meses, pero el presidente Vladímir Putin sigue haciendo oídos sordos.

«Ha llegado ya el momento de enterrar a Lenin», dijo taxativamente Borís Yeltsin en una entrevista aparecida ayer en el semanario 'Itogui'. El ex mandatario admite que debió haber promulgado el correspondiente decreto mientras ocupó la jefatura del Estado. «No lo hice, me faltó tiempo para haber pasado esa página de la historia de nuestro país», se lamenta el antiguo jefe del Kremlin. En 1997, dos años antes de abandonar el poder, Yeltsin propuso que fuera el pueblo, a través de un referéndum, el que decidiera qué hacer con la momia, pero la consulta nunca llegó a convocarse.

Inhumación

Tras la caída del comunismo y la desintegración de la URSS han sido muchos los políticos e intelectuales rusos que se han pronunciado por la inhumación de los restos mortales del padre del régimen soviético. La gobernadora de San Petersburgo, Valentina Matviyenko, ha llegado a decir que Rusia «no es el antiguo Egipto; momificar los cadáveres no forma parte de la tradición cristiana». Otro personaje que también se ha pronunciado a favor de «echar al hoyo» a Lenin ha sido el cineasta Nikita Mijalkov.

La Iglesia ortodoxa afirmó hace poco en un comunicado que momificar a los muertos «está fuera de cualquier contexto cultural o religioso en Rusia». Según una encuesta realizada hace dos meses, el 52% de los rusos consideran necesario enterrar a Lenin contra un 37% que desean seguir rindiéndole culto en la Plaza Roja.

Hace cinco años, Putin se mostró contrario a que el primer jefe del Estado soviético reciba sepultura, ya que «muchos podrían interpretarlo como un signo de que lucharon y se sacrificaron para nada». Más tarde, rectificó diciendo que será la sociedad la que decida, pero no explicó cómo ni cuándo. Desde noviembre, los comunistas recogen firmas para tratar de impedir que la momia de su 'guía ideológico' acabe en el cementerio.




Vocento