El PP considera inviable un acuerdo con el PSOE sobre el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña que tramitan las Cortes Generales y mantiene su oferta de diálogo al Gobierno para abordar una reforma constitucional sobre la base del informe del Consejo de Estado. A esta conclusión llegó el comité ejecutivo nacional, reunido ayer, y ante el que Ángel Acebes informó de la acogida que ha tenido la iniciativa popular para recoger firmas de apoyo a la convocatoria de un referéndum.
Según el secretario general, 140.000 personas han estampado su firma electrónica a favor de la consulta popular en las primeras 72 horas. Antes de poner en marcha esta campaña de recogida de apoyos -que estrenará Rajoy hoy en Cádiz-, el PP colgó la propuesta en su página web que, desde el pasado viernes hasta el mediodía de ayer, ya había registrado el mencionado número de firmantes.
Esta movilización -que servirá de respaldo a la proposición no de ley que presentará el grupo popular del Congreso para pedir la convocatoria de una consulta ciudadana- cuenta con el espaldarazo de la dirección del partido, que ayer ratificó también sin fisuras las posiciones que ha mantenido Rajoy sobre el Estatuto catalán.
El presidente popular, en su intervención ante el máximo órgano ejecutivo, aseguró que el reciente informe del Consejo de Estado ha venido a dar la razón al PP en sus planteamientos sobre las reformas estatutarias y de la Constitución. También destacó el hecho de que todos los sondeos demuestran que la mayoría de los españoles desean que estas modificaciones se aborden mediante acuerdo entre los dos grandes partidos, como también ha recomendado el Consejo de Estado.
Acuerdo territorial
Rajoy pidió a los dirigentes de su partido que reiteren las ofertas de diálogo al Gobierno para alcanzar un pacto territorial con la intención de que quede claro que si no hay una negociación entre socialistas y populares es porque José Luis Rodríguez Zapatero prefiere pactar con partidos minoritarios.
Así lo hizo Acebes en rueda de prensa, inmediatamente después de la reunión del ejecutivo, donde dijo que lo que daría estabilidad al modelo territorial sería un «gran acuerdo entre los dos grandes partidos» pero, enseguida, apuntó que «Rodríguez Zapatero no ha querido». Para el 'número dos' del PP, las recomendaciones del Consejo de Estado son «un buen punto de partida» para una negociación entre socialistas y populares, pero insistió en que sería imprescindible acometer la reforma constitucional en el sentido que apunta el órgano consultivo.
«Excluir al PP»
En su opinión, la dificultad para el pacto autonómico y constitucional no está en la tramitación parlamentaria del Estatut sino en el deseo de los socialistas de «excluir» al PP. «El Consejo de Estado nos da las claves: primero, debemos abordar la reforma de la Constitución», dijo, y pidió que no se avance en la elaboración de la norma catalana antes de tocar la Carta Magna. «Sobre eso, pongámonos de acuerdo y no tomemos decisiones que resulten irreversibles», añadió en referencia a la aprobación parlamentaria del Estatut.
Dirigentes del PP, consultados en torno a una posible negociación global y simultánea sobre el Estatuto catalán y cambios en la Constitución, la consideraron imposible. «No tendría sentido hablar de la reforma constitucional sin parar antes la tramitación del Estatuto», apuntó un portavoz oficial. «Teóricamente no parece descartable plantear un pacto global sobre las dos cosas, pero sería hablar de política ficción», abundó en la misma idea otro miembro de la dirección.
«Que quede claro que son ellos los que no quieren porque si estuvieran dispuestos a hablar darían algún paso en ese sentido y no han hecho el más mínimo guiño», señaló un dirigente en la misma dirección en que Rajoy planteó el asunto en el seno del comité ejecutivo.