El secretario general del PSE-EE, Patxi López, dijo ayer apreciar «avances constatables» en la izquierda abertzale aunque no sean los pasos «definitivos que todos esperamos», y consideró que «ese mundo» ha evolucionado ya hacia la «política real» y entiende que «la violencia nunca va a ser un mecanismo para obtener objetivos políticos».
En una entrevista en Radio Euskadi, el líder de los socialistas vascos recordó que «hay condicionantes que la propia izquierda abertzale ponía como imprescindibles para empezar a hablar y que ya no son tales impedimentos». López se refirió así a la «autodeterminación» y a la «territorialidad», que, según dijo, «están mucho más adaptadas a la realidad política» y no son ya un obstáculo para que la ilegalizada Batasuna se siente a negociar.
Pese a certificar esa «evolución», López insistió en que para poder comenzar un proceso de paz en Euskadi «falta la condición previa e imprescindible del abandono de las armas». En este sentido, el líder del PSE mostró su confianza en las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero -que la semana pasada constató su «prudente esperanza» sobre la pacificación y dijo tener datos que no reveló- porque el presidente del Gobierno «es una de las personas que mejor información tiene sobre este asunto». En cualquier caso, López no quiso comparar la afirmación del jefe del Ejecutivo con las «noticias positivas» que auguró Arnaldo Otegi para las próximas semanas porque el líder de Batasuna dejó claro que no se refería a ETA «y eso no me sirve de nada».
López negó tajantemente que su partido esté «buscando algún tipo de acercamiento al PNV para gobernar» e insistió en su apuesta por «un acuerdo de país entre nacionalistas y no nacionalistas». Eso sí, advirtió de que el PSE no aceptará que el Gobierno vasco quiera imponer su propia «hoja de ruta».