El presidente del Gobierno catalán, Pasqual Maragall, y el máximo responsable de ERC, Josep Lluís Carod Rovira, sostuvieron ayer por la tarde una reunión 'discreta' en el Palacio de la Generalitat para tratar de acercar posiciones después de la negativa de la formación republicana a suscribir el acuerdo estatutario alcanzado entre Zapatero y CiU.
El encuentro, que se prolongó casi una hora, sirvió para que Carod garantizase a Maragall la lealtad de ERC al tripartito que conforma el Gobierno catalán, aunque ratificó su negativa, por ahora, a sumarse al acuerdo estatutario, señalaron desde la dirección republicana, ya que ninguno de los dos dirigentes realizó declaraciones.
Horas antes de esta entrevista, y durante una rueda de prensa, el líder de ERC pidió a Maragall que convoque a los líderes de los tres partidos del Gobierno catalán y de CiU para analizar el nuevo Estatut surgido del acuerdo entre el presidente Zapatero y Mas. Los republicanos quieren saber si aún puede cambiarse el proyecto para poder sumarse al pacto.
Carod rechazó tajantemente las presiones de socialistas y nacionalistas para que se una al acuerdo estatutario y recalcó que Esquerra «tiene las manos libres para negociar». El dirigente independentista pidió a Mas que «deje de insultar» a ERC, abandone «tics de arrogancia» y empiece a explicar «cuánto ganará» Cataluña con el acuerdo entre el PSOE y CiU.
La dirección republicana quiere reunirse con las demás fuerzas catalanas para «saber exactamente qué quieren decir (los dirigentes de CiU, con Artur Mas a la cabeza) cuando se habla de ir juntos» a Madrid.