El Juzgado de lo Penal Número 2 de Logroño ha condenado a seis meses de cárcel a C. A. O. H, de 46 años y vecino de la localidad navarra de Tudela, por un delito de falsedad documental, al hacerse pasar por su primo para eludir una multa por el positivo en un control de alcoholemia al que fue sometido.
Todo ocurrió el 9 de diciembre del año 2000, a la altura del kilómetro 47 de la carretera comarcal LR-115 entre Rincón de Soto y Aldeanueva de Ebro, por la que circulaba el condenado con un vehículo de su propiedad, un Audi matriculado en Navarra. El acusado fue sometido a un control de alcoholemia y dio un resultado positivo de 0,48 y 0,45 miligramos de alcohol por litro de aire respirado.
Entonces se identificó ante los agentes como S. J. O. J, siglas que corresponden al nombre de un primo suyo y nombre con el que firmó el boletín de denuncia, la información de derechos de la prueba de alcoholemia y los resguardos de las pruebas.
Por estos hechos se impuso al primo del condenado una sanción de 450 euros y tres meses de privación del permiso de conducir vehículos a motor en la vía administrativa, que fue confirmada en la vía contencioso-administrativa.
9.000 euros de multa
Durante el juicio oral, el acusado mostró su conformidad con la calificación de los hechos y la pena solicitada por el fiscal, de seis meses de prisión. Además, la juez impuso al acusado el pago de 450 euros de indemnización a su primo -por la sanción que éste recibió en su día-, a quien también abonará 9.000 euros más por daños morales, además de las costas del proceso y los gastos de impugnación de su familiar.
Por otra parte, el Juzgado de lo Penal Número 2 de Logroño ha condenado a tres años y seis meses de cárcel a J. A. M., por un delito de robo con intimidación, al robar en una entidad bancaria situada en el centro de la capital riojana con el rostro oculto.
Los hechos sucedieron hacia las 8.45 horas del pasado 8 de junio de 2005, cuando el imputado accedió al interior de la sucursal bancaria, que estaba abierta, y que se encuentra situada en el centro de Logroño.
Allí, con el rostro oculto con una bufanda y un gorro, esgrimió un cuchillo «de grandes dimensiones» ante los empleados, a la vez que les gritaba que le diesen todo el dinero. De este modo obtuvo 2.155 euros con los que logró huir.
Además de los tres años y seis meses de cárcel, la juez le ha impuesto al acusado el pago de esa citada cantidad en concepto de indemnización por el robo en la entidad bancaria.