La Sanidad vasca ha previsto también la posibilidad de que determinados casos sospechosos de estar infectados por el virus de la gripe aviaria no requieran hospitalización, pero sí cuarentena domiciliaria. Los pacientes y sus familias deberán mantener una serie de precauciones para evitar la propagación de la enfermedad.
El enfermo deberá cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo cada vez que tosa o estornude. Cuando reciba visitas, deberá ponerse una mascarilla quirúrgica, que cambiará al menos dos veces por día o cada vez que éstas se humedezcan.
Nadie en la vivienda compartirá los utensilios personales del paciente, «a no ser que se laven con agua y jabón». Se recomienda que la vajilla y los cubiertos se limpien en lavavajillas o, en su defecto, con jabón y agua caliente.
Todo el material desechable se eliminará con la basura normal de la casa, pero deberá vigilarse que las bolsas estén «correctamente» cerradas. Osakidetza también aconseja limpiar el retrete con lejía tras cada uso.
Aunque no sea obligatorio, se recomendará a la familia y allegados que se protejan con mascarillas quirúrgicas durante todo el tiempo que se prolongue la cuarentena. El virus de la gripe aviar es muy dañiño: hasta la fecha, ha provocado una mortalidad superior al 50%. Osakidetza habilitará un teléfono de consulta que funcionará las 24 horas del día para la atención de familiares de enfermos en cuarentena domiciliaria.