El Área de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Bilbao repartió el año pasado cerca de 600.000 euros en ayudas para la colocación de ascensores y la supresión de barreras arquitectónicas en más de 2.400 viviendas de la ciudad.
La mayor parte de estas subvenciones, más de 429.000 euros, fue a parar a la instalación de elevadores en un total de 986 viviendas. El resto, 114.000, se destinó a costear la colocación de rampas, salvaescaleras o cualquier tipo de obra para la eliminación de impedimentos para la movilidad en un total de 1.447 domicilios.
Sin embargo, el importe total de la partida destinada a este apartado se ha reducido en más de un 20% respecto a 2004 debido a que descendió el número de solicitudes presentadas y el de viviendas beneficiadas. Según explicó la responsable del área, Julia Madrazo, estos datos indican que las comunidades de vecinos más pequeñas, para las que resultan más caras este tipo de obras, «se han ido animando a realizar obras e inversiones que van a repercutir beneficiosamente en su calidad de vida».
Otxarkoaga, la excepción
Las ayudas económicas que presta el área de Urbanismo consisten en la concesión a fondo perdido del 20% del coste total de las obras de instalación. Estas subvenciones, cuyo importe total ascendió a 543.620 euros el año pasado, cuentan con un límite situado en los 3.000 euros para las obras de eliminación de barreras físicas y en más de 7.800 para la instalación de nuevos ascensores.
La única excepción se encuentra en el barrio de Otxarkoaga, donde, debido a la configuración arquitectónica de los edificios, los ascensores deben instalarse en la fachada, lo que aumenta su coste de forma considerable.