Las Juntas Generales de Vizcaya dieron ayer rango de norma al decreto aprobado a finales de diciembre por la Diputación de este territorio, en el que se fijaba el 32,6% como nuevo tipo impositivo para el Impuesto de Sociedades. La Cámara de Álava aprobó este gravamen el pasado lunes. En Guipúzcoa aún tardará algunas semanas en producirse la ratificación, ya que el Ejecutivo foral de ese territorio remitió ayer el proyecto a las Juntas.
En la votación registrada en Gernika, tan sólo los tres representantes de EB se opusieron a la medida, mientras que los 48 junteros restantes, pertenecientes a PNV, EA, PP y PSE, respaldaron la nueva norma legal que viene a cubrir el vacío generado por varias sentencias judiciales encadenadas.
Los socialistas votaron afirmativamente, tal y como había anunciado hace semanas la ejecutiva del PSE, ya que se han cumplido las dos exigencias que había impuesto para ello: que el nuevo gravamen fuese adoptado por consenso entre las tres diputaciones y que fuese superior al 32,5%, declarado «ilegal» por el Tribunal Supremo hace ahora un año. El pasado lunes, los representantes del PSE en las Juntas de Alava decidieron abstenerse. Todos los grupos coincidieron en señalar la necesidad de defender el Concierto Económico y también la urgencia en dotar a las normas forales de un blindaje legal para que sólo puedan ser juzgadas por el Tribunal Constitucional. Un proceso sobre el que se habla mucho desde hace meses pero que, por el momento, no cuenta con el respaldo suficiente para ser aprobado en el Parlamento de Madrid.