Los secuestradores de dos ingenieros alemanes, que se hacen llamar Brigada de los partidarios del Monoteísmo y la Sunnia, amenazaron ayer con decapitar a sus rehenes, si el Gobierno germano no cierra su Embajada en Bagdad en un plazo de 72 horas. Los captores tambien piden que todas las firmas del país centroeuropeo abandonen el territorio iraquí.
El nuevo vídeo, que muestra a los secuestradores apuntando con sus rifles automáticos a los dos rehenes, fue difundido en la noche del martes por la cadena árabe Al- Yasira y ayer se dio a conocer a la opinión pública alemana.
La cinta, grabada el 29 de enero, fue uno de los principales temas que se abordaron en el Consejo de Ministros y obligó al titular de Exteriores, Frank-Walter Steimeier, a comparecer ante la prensa para enviar un poco convincente mensaje de tranquilidad a los familiares de los secuestrados.
«Estamos haciendo todo lo necesario y posible para que ambos sean liberados», dijo durante una breve conferencia en Berlín. «La situación, según nuestro análisis, es muy seria y estamos conmovidos y afectados por las imágenes», añadió el ministro, al admitir que la vida de los dos rehenes corre peligro.
Los ingenieros Rene Brauchlich y Thomas Nitzchke fueron capturados el 24 de enero en la localidad de Belyi, ubicada a 180 kilómetros al norte de Bagdad, donde trabajaban para la firma Cryotec en un yacimiento de petróleo.
El viernes pasado, la televisión germana difundió un primer vídeo con las imágenes de los dos técnicos, que apelaban al Gobierno alemán para que hiciera todo lo posible por su liberación. Pero en la grabación los secuestradores no hacían exigencias a Berlín.
Mensaje
Por el momento, el Ejecutivo Merkel ha rechazado con firmeza acceder a las peticiones políticas de los secuestradores. Después de analizar el contenido del vídeo durante el Consejo de Ministros y sostener una reunión con el equipo de crisis de su departamento, Steinmeier prefirió enviar un nuevo mensaje a los terroristas.
«Pedimos que dejen que los dos alemanes vuelvan con sus familias», señaló el jefe de la diplomacia, quien evitó referirse a las exigencias de los secuestradores. «No me puedo ocupar de eso, por el momento, pero debemos hacer todo lo posible parea obtener la liberación de los rehenes», añadió.
A miles de kilómetros y ajeno a este problema, el Tribunal Especial que juzga a Sadam Hussein y a siete de sus colaboradores celebró su novena sesión. Como estaba previsto, ya que así lo dijeron el pasado domingo, el ex dictador, otros cuatro acusados y los abogados de la defensa boicotearon la vista al no acudir a la corte.
El recién nombrado jefe del tribunal, el kurdo Rauf Abdelrahman, decidió mantenerse firme y nombrar a otros letrados para defender a los acusados en sustitución de los abogados que no acudieron. Éstos emitieron un comunicado en el que exigen la dimisión de Abdelrahman. «No queremos que nuestra comparecencia ante el tribunal legalice lo que es ilegal, ni deseamos participar en una sentencia previamente preparada», decía la nota.