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Jueves, 2 de febrero de 2006
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La comisión supervisora sospecha que el IRA no ha entregado todas sus armas
La organización ex terrorista responde que las alegaciones son falsas
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La Comisión Supervisora Independiente de las actividades de los grupos paramilitares en Irlanda del Norte afirmó ayer que no duda de la intención del IRA de abandonar el terrorismo, pero que ha recibido informes que dicen que el grupo aún acapara inteligencia, sus miembros o ex miembros están implicados en delitos y quizás no entregó todas las armas. El IRA, que anunció el pasado 28 de julio el fin de sus actividades armadas, emitió un comunicado en el que asegura que las alegaciones son falsas y tienen motivaciones políticas.

Otra comisión, la Independiente para el Decomiso de las Armas, supo al principio de enero que la comisión supervisora iba a poner en duda su valoración del pasado septiembre indicando que el IRA había destruido todas sus armas. Al saberlo, consultaron con su enlace en la formación, que les reiteró que se destruyeron todas. Días después, este enlace les explicó que la dirección del grupo ex terrorista había preguntado a los jefes de sus unidades si se guardaron algunas armas en sus comandos. Los jefes locales les dijeron que no. Por tanto, la comisión de desarme reitera, en un informe en el que cuenta esas peripecias, que el IRA destruyó todas las armas. Se lo entregó el 19 de enero al Gobierno británico, que lo publicó precisamente ayer.

Lord Allerdyce, que es miembro de la comisión supervisora y antes líder del partido Alianza, es decir, una presencia repetida en la escena política norirlandesa desde hace más de dos décadas, puntualizó a la comisión del desarme. La suya, la supervisora, tiene «informaciones creíbles» sobre el mantenimiento de algunas armas por el IRA. Pero no cita ni pruebas ni fuentes.

«No está claro»

Tampoco tiene pruebas de que el IRA acapare inteligencia, aunque manifiesta su «creencia en que es algo autorizado por el liderazgo». «En resumen -escribe una comisión que tenía como tarea aclarar el mapa de los grupos paramilitares- la posición no está clara».

La comisión supervisora fue creada en 2003 cuando el entonces líder unionista, David Trimble, necesitaba algún instrumento para denunciar el doble juego de un Sinn Fein-IRA aún jugando a políticos y pistoleros. Pero el lío de ayer, con el propio Gobierno intentando diezmar los hallazgos de su informe, indican la debilidad intrínseca de unos comisionados, cuatro, sin poderes propios de investigación, que hablan con policías y servicios de inteligencia y basan sus conjeturas en la sospecha, que no tiene lugar en el Estado de Derecho.

El proceso de paz ha dejado detritus constitucional. Y ha visto el declive de la voz otrora tronante de Ian Paisley, líder del partido más votado. Ayer, el presidente de la Cámara de los Comunes le cortó como se hace con un abuelo gagá cuando se enredó eternamente al hacer su pregunta a Tony Blair sobre el lioso asunto de los informes.

Luego, el diputado del SDLP Alasdair McDonnell animó a Blair para que, en la ronda de conversaciones que comienza el lunes, aspire a restaurar la autonomía en Belfast dentro de seis semanas. Los colegas de Paisley, más astutos, se rieron con ganas de tan absurda sugerencia.




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