La oposición aprovechó ayer la constitución formal del consejo político impulsado por Juan José Ibarretxe para arremeter una vez más contra un órgano que para el PSE es un «chiringuito sin sentido» orientado a «calmar» a los socios minoritarios del tripartito y para el PP un «minigobierno dentro del Gobierno» que sólo servirá para «meter a Batasuna en la vida política». Ni los socialistas ni los populares creen que la iniciativa sirva en absoluto para mejorar la atención a las víctimas del terrorismo, uno de los objetivos del plan de paz que elaborará el consejo.
En un desayuno con periodistas, el secretario general del PSE, Patxi López, y el coordinador de la ejecutiva, Rodolfo Ares, descalificaron el nuevo foro interno del Ejecutivo de Vitoria porque, a su juicio, si lo que pretendía el lehendakari era «engrasar» un posible proceso de paz en Euskadi, está logrando «lo contrario, molestar» y entorpecer el diálogo entre los partidos para la formación de la proyectada mesa multipartita. De hecho, López dejó claro que sólo tratará el asunto con las formaciones políticas -que en su opinión son las que deben fijar por consenso las condiciones en que se dará luz verde a la mesa- y en ningún caso con el lehendakari, el Gobierno o el consejo político.
El líder socialista recela del nuevo órgano porque, a su juicio, es el resultado de aplicar «medidas unilaterales, que nacen de parte y con vocación de imponer sus planteamientos» y está convencido de que tampoco tiene ninguna virtualidad como cauce de solidaridad con las víctimas. Para eso ya están, en su opinión, los acuerdos de la ponencia parlamentaria y lo que debe hacer el Ejecutivo es «respetarlos y ponerlos en marcha, en vez de inventarse chiringuitos».
También la presidenta del PP vasco, María San Gil, consideró que en nada ayudará el nuevo foro a las víctimas «ni a la recuperación de la libertad ni a la convivencia» sino que únicamente generará expectativas «que al final van a estar muy frustradas». En su opinión, el consejo es «más de lo mismo» y una muestra más de la «espiral de palabras bonitas y promesas» en el fondo «perversas» del lehendakari, por lo que instó a Ibarretxe a que «se ponga a trabajar en lo que de verdad necesita la sociedad vasca, que es derrotar a ETA».
El portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, quiso precisar que, aunque está persuadido de que «habrá proceso», no se construirá desde el consejo político porque no puede dejarse en manos de «tres personas, tres partidos y tres territorios».