El pasado octubre, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) examinó el servicio municipal de autobuses urbanos de 32 ciudades españolas. El propósito fue evaluar materias tan diversas como el número de paradas, la accesibilidad, la puntualidad o la forma de conducción. Las calificaciones finales, publicadas ayer, han situado a Bilbao como la capital que oferta un mejor servicio, ya sea en la conservación de la flota como en la calidad de las paradas. Pero todos los pros tienen sus contras: en el lado negativo, el informe revela que los bilbobuses circulan con mucha lentitud y carencen de dispositivos sonoros en su interior.
Según explicaron desde la OCU, el estudio consta de dos partes. La primera basa su análisis en datos meramente estadísticos; la segunda, se basa en la valoración de un grupo de técnicos de la organización que montaron de forma anónima en las unidades. Por lo general, ya sea en kilómetros de líneas, en el número de autobuses o en el precio, Bilbao se encuentra a la par de las grandes capitales. La nota discordante es la velocidad comercial a la que se presta el servicio. La media es de 10,4 kilómetros por hora, casi cuatro puntos por debajo de Madrid o San Sebastián. En Castellón, por ejemplo, circula a 17 kilómetros por hora.
Además, la red de Bilbobus dispone de un porcentaje de paradas -1,24- por cada mil habitantes más bajo del estudio. Así que a priori no tienen por qué parar tanto. El motivo, según explicó ayer la concejala de Circulación y Transportes, Ibone Bengoetxea, se halla en las numerosas obras existentes y en la estructura de la ciudad. «Bilbao es muy compacta y el tráfico está más concentrado», añadió.
Renovación de flota
El número de viajes realizados por habitante y año es de 72, mientras que la antigüedad media de la flota es de 8 años. No obstante, está en marcha un proceso de renovación que este año afectará a 26 de las 138 unidades. Además, el 30% funcionará con biodiésel, un carburante mucho más ecológico. Respecto a la accesibilidad de personas discapacitadas, el porcentaje es alto, un 85%, pero inferior al de capitales como Logroño donde se alcanza el 100%.
Estos datos llevados a la práctica, según el estudio, hacen del de Bilbao el servicio de autobuses urbano más valorado; el único que logra la mayor calificación. Le siguen San Sebastián, Valencia y Zaragoza. En este apartado, el ratio de análisis se reduce a las 21 ciudades con más población.
Dentro de las once variables, cuatro dedicadas a las paradas y el resto a las unidades, se logra la mayor puntuación en la estructura de los apeaderos, dispositivos visuales, conservación de la flota, accesibilidad y puntualidad. Aquí, su grado de incumplimiento es del 18%, mientras que en Huelva, por ejemplo, es del 80%.
Por otra parte, el único apartado calificado de «muy mal» es el de los dispositivos sonoros presentes en el interior de las unidades para facilitar el servicio a personas discapacitadas. El otro apartado negativo es el relacionado con la «suavidad» en la conducción, una variable que en San Sebastián, por ejemplo, es de las más valoradas.