El Correo Digital
Jueves, 2 de febrero de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
SOCIEDAD
SOCIEDAD
«¿Pues yo vivo en China»
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Afirma Sara Barrena que si hubiera concebido a Yu Lai en su vientre «no la habría podido querer más». Y también que los padres que tienen hijos biológicos y adoptados comentan con frecuencia que el grado de afecto que sienten por unos y otros es exactamente el mismo.

-Está claro que son hijos muy deseados.

-Es cierto. Se les quiere mucho, porque son niños tan deseados y tan buscados... Es una espera que dura mucho más que un embarazo biológico. Además, son especialmente entusiastas y agradecidos. Todavía me sorprende hoy día cómo todo le llama la atención. Es como si necesitara recuperar el tiempo perdido. Sara ha sido muy precoz. Anduvo con once meses; creció tres centímetros en sólo un mes. Cuando llegó estaba en el percentil nueve de estatura, y en poco tiempo pasó al cincuenta y tantos. Y es que devoraba. Con nueve meses comía chipirones en su tinta.

-¿Y cómo es ahora?

-Muy sociable, muy alegre, muy viva... Como casi todas las niñas chinas que conozco; aprenden rapidísimo. ¿Qué puedo decir yo! Es la reina de la casa. En mi familia, además, es la única nieta y biznieta.

-¿Ella no se siente diferente?

-Cuando empezó el colegio, nos dijo un día: 'En el cole me llaman china'. Y nosotros le hicimos ver que no es nada malo, que contestara: 'Pues sí, soy china, ¿qué pasa?'. Y ella decía: 'Es que al que me ha llamado china le he dicho bobo'. Pero nosotros le explicamos que china no es un insulto. De más pequeña, a un niño que le dijo que él jugaba mejor al fútbol, ella le respondió orgullosa: '¿Pues yo vivo en China!'. Hubo que explicarle que no, que sólo había nacido allí. Otras veces, si ve chinos en la calle o por la tele dice: '¿Mira, como yo!'.

-Y asume que es adoptada...

-Claro. No es nada negativo, todo lo contrario. Hay que tratarlo con naturalidad. Lo mismo que cuando le llaman china. Si le quitas importancia, ella también lo hará. En casa a veces preguntamos por ella diciendo: '¿Y la china, dónde está?'

-¿Piensan aumentar la familia?

-Sí, queremos repetir. Si vienen hijos biológicos, encantados. Pero creo que también volveremos a adoptar. Seguramente, en China. Lo que no sé es cómo se lo tomará Sara. Si es niña, vale, pero de niño no quiere ni oír hablar.




Vocento