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Jueves, 2 de febrero de 2006
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Baserritarras denuncian pérdidas de tres millones de euros por ataques de jabalíes
La Diputación, que ha prorrogado un mes la temporada de caza, estudia abrir un nuevo periodo de batidas si continúan los destrozos
Baserritarras denuncian pérdidas de tres millones de euros por ataques de jabalíes
Los maizales están entre los cultivos más afectados por los ataques de jabalíes. / EL CORREO
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Los ataques de jabalíes y corzos han puesto en guardia a los baserritarras vizcaínos, que reclaman medidas urgentes para evitar más destrozos en sus cultivos. El sindicato ENBA ha cuantificado en tres millones de euros las pérdidas ocasionadas el pasado otoño y en lo que va de invierno en explotaciones de varias comarcas del territorio histórico. Unos daños que, en muchos casos, quedan sin compensación económica porque no los cubren los seguros.

La Diputación ha prorrogado la temporada de caza del jabalí hasta el 26 de febrero en un intento de controlar la expansión de la especie, favorecida por las condiciones meteorológicas y la llegada de ejemplares de provincias limítrofes. Además, del 6 de marzo al 31 de julio se podrán capturar mediante la modalidad de espera en las zonas donde se hayan constatado destrozos.

Estas medidas son «insuficientes» en opinión de Íñigo Bilbao, técnico de ENBA. «Este año todos nuestros afiliados han sufrido daños», asegura. Según los datos que maneja, los ataques han afectado a mil hectáreas de pastizales y praderas cuya recuperación «puede costar 1.500 euros por hectárea». Las pérdidas en los pastos ascienden a 500.000 euros y las de huertas y frutales suman otro millón. Las zonas más perjudicadas son el Gorbea, Las Encartaciones, el Duranguesado y Urdaibai.

El sindicato EHNE también ha recibido numerosas denuncias procedentes de Orduña. «El problema se está generalizando», advierte Mikel Cormenzona, presidente de la entidad en Vizcaya. El cálido verano y la sequía han contribuido a la proliferación de una especie que «no tiene un depredador natural. El único modo de controlarla es la caza». Los jabalíes destrozan maizales y huertas, pero los corzos también preocupan a los baserritarras. «Se comen el pasto y los brotes de los árboles. Hay plantaciones de manzanos y perales con mallas muy altas porque algunos años han perdido la producción».

La Diputación ha incluido a esta especie en sus actuaciones de control, que de momento se centran más en los cerdos salvajes. «Cazamos unos 600 jabalíes al año y, si con eso no se controla la población, hay que adoptar medidas extraordinarias», explica el diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal. «Hemos puesto muchas jaulas en zonas donde había daños, pero se siguen produciendo. Y es peligrosa su presencia en las carreteras». Larrazabal no descarta «abrir otro periodo de batidas» más adelante si es necesario. En cuanto a las compensaciones económicas, reconoce que es «una asignatura pendiente», aunque a su juicio lo más importante es «tomar medidas para evitar los ataques».




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