El PSE-EE de Bilbao acusó ayer a Iñaki Azkuna de «vender humo» en materia de seguridad ciudadana y restó trascendencia a la 'guerra al navajero', anunciada por el alcalde en respuesta a la última cadena de agresiones en la ciudad. El portavoz del grupo municipal socialista vinculó las declaraciones de Azkuna más a «una política de marketing» que a una estrategia real de lucha contra la delincuencia.
Para refrendar su tesis, Txema Oleaga aseguró que el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz, «dejó claro» en su comparecencia del martes pasado el alcance del anuncio del alcalde. Según la lectura del edil del PSE, «ni va a haber más policías en la calle ni se ha dado una orden diferente a las dadas anteriormente a la Policía Municipal».
Oleaga intentó así restar entidad a la declaración de Azkuna, que anunció un aumento de la presión policial sobre los sospechosos acompañado de un mayor celo en los cacheos, algo que fue cuestionado desde distintos sectores. «Azkuna montó un teatro con unas declaraciones grandilocuentes que preocuparon a expertos con el único fin de aparentar», advirtió el portavoz.
Oleaga rebajó el tono empleado en su anterior intervención para censurar el discurso del alcalde. De calificarlo de «ultraderechista», pasó ayer a llamarlo «sensacionalista». Por su parte, el representante del PNV tachó de «almas angelicales» a sus críticos: «¿Qué creen que es prevención? ¿Rezar jaculatorias?» Tras el cruce de acusaciones, el portavoz del PSE volvió ayer a tender la mano a Azkuna para trabajar conjuntamente por la seguridad ciudadana, «desde el rigor y la discreción».