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Viernes, 3 de febrero de 2006
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CULTURA
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Asesinos de la fe
Schlöndorff retrata la vida de un cura católico encerrado en el campo de Dachau por rechazar el régimen racista de la Alemania nazi
Asesinos  de la fe
HORROR NAZI. Ulrich Matthes interpreta al padre Kremer, el sacerdote católico confinado en Dachau.
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'EL NOVENO DÍA'
Título original: 'Der neunte tag'. Alemania y Luxemburgo, 2004. Director: Volker Schlöndorff.

Intérpretes: Ulrich Matthes, August Diehl, Bibiana Beglau, Hilmar Thate, Germain Wagner, Ivan Jirik.

Página web: www.derneuntetag.de

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¿Fue Jesús un judío que luchó contra su condición? ¿Fue necesaria la traición de Judas para conseguir que el cristianismo se convirtiera en una fe universal? ¿Todo salvador necesita a su antagonista? ¿El orden o el caos? ¿Hitler o Stalin? Las preguntas sin respuesta; las respuestas que generan más preguntas; los diálogos envenenados que exploran la integridad católica de un sacerdote tentado por el diablo nacionalsocialista del Tercer Reich. El Mefistófeles con la esvástica siembra dudas. ¿Traicionar los principios en pos del beneficio personal y una vida sin sufrimiento? Volker Schlöndorff, un cineasta de referencia en el reducido mundo del cineforum católico, responsable de la oscarizada 'El tambor de hojalata', se zambulle con 'El noveno día' en el horror de los campos de exterminio nazis para retratar la tragedia de miles de curas católicos aniquilados durante la II Guerra Mundial por oponerse a las leyes racistas del 'führer'.

'El noveno día', una película dura que se vertebra en torno a un duelo dialéctico-ético entre el verdugo y la víctima, se basa en los relatos autobiográficos del sacerdote luxemburgués Jean Bernard, encerrado en el infierno de Dachau en mayo de 1941. En 'pfarrerblock' (pabellón de los sacerdotes) los nazis confinaron a 2.579 religiosos entre 1939 y 1945; de ellos, sólo sobrevivió la mitad.

Unos diálogos solventes y la decisión de mostrar la locura de la Alemania nazi en toda su crudeza otorgan a la película la etiqueta de valiente. Además, los monstruos de la cruz gamada hablan por fin en alemán, y no en inglés.

El drama del padre Kremer (Ulrich Matthes), apresado en Dachau, se agranda cuando Gebhardt (August Diehl), un oficial nazi, le tienta con la libertad a cambio de convencer al obispo luxemburgués de colaborar con el régimen de Hitler. Tendrá nueve días para conseguirlo y toda una vida para arrepentirse. Pero si rechaza la oferta, se quedará en el campo de exterminio para morir con sus principios y su fe intactos.




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